Poco y nada. En un principio, la se basa en premisas erróneas: hoy en día sabemos que no existe una energía que fluye por nuestro cuerpo y se acumula en ciertos puntos, y las enfermedades no se producen por bloqueos del flujo de esa energía, que los orientales llaman .

Sin embargo, hay muchos experimentos que muestran que las sesiones de acupuntura tienen cierta efectividad para calmar el dolor, y hasta algunos hablan de mayor efectividad que en casos de placebo, o aplicado en animales. Uno de los problemas principales de esto es que es difícil aplicar un placebo, teniendo en cuenta que el tratamiento trata de clavar agujas y no consumir una sustancia. Y otro de los problemas es que la concepción del dolor es muy relativa, y difícil de medir y comparar.

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