UNIVERSIDAD DE SEVILLA

Acaba de publicarse en el último número de la prestigiosa de acceso libre , un trabajo sobre el más antiguo consumo de moluscos por parte de los .

El trabajo, liderado por el profesor del Departamento de y Arqueología de la Universidad de Sevilla, , ha sido el fruto de una colaboración internacional en el que han participado investigadores españoles (pertenecientes a distintas universidades y al CSIC), portugueses, ingleses y japoneses. Este estudio ha sido el resultado de un trabajo interdisciplinar en el que se han aplicado algunas de las más sofisticadas técnicas de análisis del registro arqueológico (tafonomía, polen, microestratigrafía sedimentaria, análisis isotópicos, dataciones, etc.), que han permitido reconocer el excepcional valor del Bajondillo como registro arqueológico y paleoclimático.

El artículo expone parte de la investigación llevada a cabo sobre Cueva Bajondillo (Torremolinos, ), uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del Cuaternario reciente ubicados en Andalucía. Cueva Bajondillo se localiza en Torremolinos () y cuenta con un registro compuesto por 19 estratos arqueológicos que abarcan unos 150.000 años de historia, en los que se han documentado vestigios correspondientes a ocupaciones de neandertales ( medio) y humanos modernos (, Epipaleolítico y ). Este vasto patrimonio ha conducido a que el yacimiento se encuentre en proceso de declaración como por parte de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

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UNIVERSIDAD DE CANTABRIA

Ha colaborado en la realización del informe técnico necesario para avalar la solicitud

El de la Universidad de Cantabria, en colaboración con Olga Borbolla Tárano y Lucía Fernández Granados -licenciadas en Historia por la UC que además han realizado el Máster en Patrimonio Histórico y Territorial de la institución-, ha realizado el informe técnico que avala la candidatura del cocido montañés como . Se trata de uno de los diversos trámites que es necesario efectuar para obtener esta declaración por parte de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria.

Plato típico, pero sobre todo representativo de la gastronomía y cultura de esta región, el cocido montañés quiere despertar de su letargo reducido a una serie de localidades. “El objetivo de obtener esta declaración de Bien de Interés Cultural es llevar a cabo una puesta en valor auspiciada y compartida por todas las gentes de Cantabria, resaltando el carácter de identidad, tradición, simbolismo, prácticas y demás aspectos interrelacionados que forman parte de no sólo una seña gastronómica, sino además cultural e inmaterial que con el paso del tiempo puede llegar a perderse”, explica José Luis Pérez, director del Aula de Patrimonio Cultural de la UC. Según añade, el del cocido montañés “no es un caso exclusivo”, ya que la sigue una línea de protección del Patrimonio Inmaterial desde su convención de París del año 2003, mediante la cual la dieta mediterránea se ha declarado Patrimonio de la Humanidad y a ello contribuyó la previa declaración como Bien de Interés Cultural en la Comunidad Autónoma de Murcia en 2008.