UNIVERSITAT DE VALENCIA

Una colaboración entre el grupo de la Universidad de Valencia –dirigido por la profesora – y el grupo del (CRG) en Barcelona –dirigido por la Mariona Arbonés– ha conducido a la identificación de un nuevo mecanismo biológico implicado en el mantenimiento de las células madre que se encuentran en el cerebro adulto y que son responsables de la generación continuada de nuevas neuronas. El estudio aparece publicado en la prestigiosa revista Cell Stem Cell y en él se describe cómo la cantidad celular de una proteína quinasa, denominada , determina la correcta replicación de las células madre neurales.

Las células madre presentes en los tejidos adultos, como el cerebro, la piel, o la médula ósea, contribuyen al recambio celular de éstos durante toda la vida de un individuo. Una de las preguntas básicas en la investigación sobre células madre es cómo se dividen estas células para dar lugar a dos células hijas, de las cuales una mantiene las propiedades plásticas características de las células madre mientras la otra se diferencia. En el trabajo se demuestra cómo la quinasa Dyrk1A presente en una célula madre neural se reparte de forma equivalente o desigual entre sus células hijas y cómo la célula que hereda la proteína Dyrk1A mantiene las mismas propiedades que la célula parental, mientras que la célula menos agraciada en el reparto de Dyrk1A cambia su respuesta a señales exógenas, abandona la pluripotencia (capacidad de generar los distintos tipos celulares del cerebro) y comienza a diferenciarse.

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UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

Las investigaciones realizadas en los últimos años sobre el han estado centradas en el gen . La sobrexpresión de este gen afecta a la transmisión de las neuronas. Este fallo en la transmisión podría estar en el origen de la deficiencia en la memoria visuo-espacial de las personas con . Así lo ha explicado Garikoitz Azkona en su tesis doctoral Bases moleculares de neuropatología del : Implicación de DYRK1A.

Las personas con síndrome de Down suelen tener grandes deficiencias de memoria; ésta es precisamente una de las características que más les diferencia del resto de las personas. Además de su escasa capacidad para retener la información que reciben oralmente, también tienen dificultades con la memoria visuo-espacial. Este último apartado apenas se había tratado hasta ahora, y Garikoitz Azkona se ha decidido a estudiarlo en profundidad. Sus investigaciones le han llevado a toparse con el gen DYRK1A.

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