UNIVERSIDAD PABLO DE OLAVIDE

El equipo del investigador de la UPO José Antonio Sánchez-Alcázar recaba a través de la plataforma ILoveScience el apoyo ciudadano para conseguir 4.000 euros para su proyecto BrainCure

Investigadores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, dirigidos por José Antonio Sánchez-Alcázar, han puesto en marcha una campaña de crowdfunding para avanzar en un sistema de detección y prevención del acúmulo de hierro en las células. Su proyecto, denominado “BrainCure”, recaba el apoyo de los ciudadanos para conseguir a través de la plataforma iLoveScience los 4.000 necesarios para poner en marcha este proyecto.

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La financiará con 12.000 euros un proyecto del investigador de la Universidad Pablo de Olavide

El de la Universidad Pablo de Olavide, , y la presidenta de la Asociación de Enfermos de Patología Mitocondrial (), Ly Hafner Lancha, han firmado un para la realización de actividades de investigación. Mediante este convenio, la asociación aportará 12.000 euros al proyecto “Terapia e indicaciones huérfanas de los moduladores de la mitofagia y la biogénesis mitocondrial en las enfermedades mitocondriales”, dirigido por José Antonio Sánchez Alcazar, investigador del Departamento de Fisiología, Anatomía y Biología Celular de la UPO.

Las se enmarcan dentro de lo que se conocen como enfermedades raras y afectan en nuestro país a más de 800 personas, según datos de la AEPMI. Para José Antonio Sánchez Alcazar, “estas enfermedades son un problema social y sanitario de primera magnitud ya que, aunque son individualmente raras, en su conjunto agrupan una amplia variedad de trastornos genéticos”. Según apunta, están caracterizadas por un funcionamiento alterado de las mitocondrias, orgánulos presentes en las células que están implicados en procesos importantes como el crecimiento celular o la generación de energía. Se trata, además, de una enfermedad hereditaria que se manifiesta principalmente durante la infancia, aunque también se han registrado brotes en adultos, y que puede afectar al cerebro, el hígado, el riñón así como a los sistemas endocrino y respiratorio. Los niños afectados sufren, cuando sobreviven, una baja calidad de vida dependiendo de la intensidad de la enfermedad.

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