La

La Asociación Europea de , Aeade, ha administrado 859 arbitrajes de enero a junio de 2011, lo que supone un crecimiento del 84% en comparación con el primer semestre del año anterior. El sector de los arrendamientos urbanos encabeza los litigios con un total de 396, cifra que equivale a un 46% del total.

Teniendo en cuenta el lugar de residencia de las partes, por comunidades autónomas el País Vasco, con 114 demandas arbitrales, es la comunidad autónoma donde más se ha recurrido al arbitraje en materia de arrendamientos urbanos, seguida de Madrid (110), (42), (33) y (26). La mayor parte de los arbitrajes se produjeron por impagos y el laudo se dictó en un plazo medio de 30 días desde la presentación de la demanda.

Leer el resto de la noticia

Un estudio de la Universidad de Alicante revela que las inundaciones y la sequía en el País Valenciano se repiten desde hace siglos.

La historia de la en el peninsular ibérico, en la que se alternan los períodos de sequía con las tormentas y temporales, se repite desde siglos atrás, por lo que es posible prever estos acontecimientos para poner en marcha técnicas con las que hacerle frente y minimizar su impacto.

Esta es la conclusión del estudio que presenta el catedrático de Historia Medieval, Historia Moderna y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Universidad de Alicante, Armando Alberola Romá. Alberola desarrolla en el libro Quan la pluja no sap ploure, cómo la actual situación, con bruscas oscilaciones climatológicas en todo el Levante peninsular ibérico, también se producía en los siglos XVIII y XIX. Siendo de esta forma, el estudio de la historia y el clima permite adelantarse a los naturales acontecimientos meteorológicos, preverlos y poner en marcha técnicas con las que minimizar su impacto negativo sobre la agricultura, la economía, las infraestructuras y la vida de los ciudadanos de esta zona. Así, a la pregunta de qué nos depara la realidad actual, en la que las lluvias torrenciales se han venido produciendo a lo largo y ancho del País Valenciano en el otoño de 2009, al igual que en la reciente primavera, el catedrático responde que las hemerotecas dan fe de los hechos: campos de cultivo arrasados, infraestructuras destruidas o colapsadas, núcleos urbanos inundados, gentes privadas de sus hogares y pertenencias, sensación de inseguridad y desamparo. Leer el resto de la noticia