Autora de la traducción al español del de , publicado por la Universidad de Santiago de Compostela

· La entrevista, realizada por Prensa UNE, puede ser reproducida íntegra o en parte.

Esos astrónomos locos por el cielo son personas que han consagrado su vida, y a menudo su fortuna, a la investigación y al estudio de las estrellas dobles; enigmáticos sistemas estelares que se dedican a jugar al escondite mientras danzan un vals misterioso. Muchos han sido los esfuerzos realizados para poder recoger esa maravillosa cosecha de oro que nos ofrecen los campos celestes. Desde Sir William Herschel, organista y genial astrónomo, que evidenció sus movimientos orbitales, pasando por la saga de los Struve quienes emprendieron los primeros censos, o el pastor anglicano descubridor de auténticas alhajas celestes, hasta los actuales equipos internacionales de investigación dotados de los mayores telescopios; todos, han buscado con la misma pasión y más allá del mero espectáculo que constituye la eternidad de estos pares, la Piedra Filosofal, el secreto de la alquimia estelar y los medios para derribar el muro que aprisiona nuestro conocimiento.

P. Usted trabajó 27 años con Paul Couteau. ¿Qué destacaría como persona y como científico?

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El martes 21 de octubre, a las 19:00h, en el espacio UNE de la Librería Científica del CSIC

· Traducción al español de la obra francesa Ces astronomes fous du cielo ou l’histoire de l’observation des étoiles doubles escrita por .

· Durante el acto se rendirá homenaje al astrónomo fallecido a finales de agosto.

Esos astrónomos locos por el cielo son personas que han consagrado su vida, y a menudo su fortuna, a la investigación y al estudio de las estrellas dobles; enigmáticos sistemas estelares que se dedican a jugar al escondite mientras danzan un vals misterioso. Muchos han sido los esfuerzos realizados para poder recoger esa maravillosa cosecha de oro que nos ofrecen los campos celestes. Desde Sir William Herschel, organista y genial astrónomo, que evidenció sus movimientos orbitales, pasando por la saga de los Struve quienes emprendieron los primeros censos, o el pastor anglicano descubridor de auténticas alhajas celestes, hasta los actuales equipos internacionales de investigación dotados de los mayores telescopios; todos, han buscado con la misma pasión y más allá del mero espectáculo que constituye la eternidad de estos pares, la Piedra Filosofal, el secreto de la alquimia estelar y los medios para derribar el muro que aprisiona nuestro conocimiento.

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