UNIVERSITAT DE VALENCIA

El Instituto de Creatividad e Innovación Educativa de la Universitat de València presenta el estudio “Jóvenes y Alcohol 2010

El consumo juvenil de alcohol en la calle, o botellón, ha disminuido 5 puntos con respecto al año 2006

El 97% de la población considera que es necesario educar en el consumo responsable de alcohol

El 87% afirma que las medidas prohibitivas pueden generar el efecto contrario

El consumo de bebidas de contenido alcohólico entre los menores de 18 años ha descendido en los últimos 4 años, pasando del 68% al 56%. Estos datos han sido presentados esta mañana por la profesora Petra Mª Pérez, autora del estudio “Jóvenes y Alcohol 2010”, catedrática de Teoría de la Educación e investigadora del Instituto de Creatividad e Innovación Educativa de la Universitat de València. Con este trabajo se busca contribuir a un mayor conocimiento de los hábitos de consumo de bebidas con contenido alcohólico entre los jóvenes españoles[1], y la percepción de éstos y de la población en general sobre asuntos clave relacionados con el alcohol, entre ellos la prevención del consumo indebido.

Así, la catedrática pone de manifiesto que “La educación preventiva en la familia y el diálogo con los hijos son las medidas que la población considera más útiles para evitar el en menores y prevenir los casos de abuso entre los jóvenes mayores de 18 años”.

El trabajo de la Prof. Petra Mª Pérez coincide con los datos del último informe del Observatorio Español sobre Drogas del Plan Nacional sobre Drogas[2], que constata cifras similares de consumo de alcohol en adolescentes (58,5%) y que las bebidas más extendidas son con diferencia las bebidas de alta graduación (solas y combinadas).

Al igual que en las ediciones anteriores del estudio “Jóvenes y Alcohol”, las bebidas más consumidas en la calle son las de alta graduación (solas y combinadas), tal y como afirma el 71% de los que declaran beber en la calle.

Diferentes pautas de consumo según el tipo de bebida

Existen diferencias notables en las pautas y hábitos de consumo por parte de los jóvenes españoles entre las bebidas según se trata fermentadas o destiladas, en función de variables como día de la semana, momento, lugar o cantidad.

En general, los jóvenes toman bebidas alcohólicas mayoritariamente los fines de semana, especialmente las bebidas de alta graduación –solas o combinadas– (92% de las respuestas) y, en menor medida, las de menor graduación –vino, cerveza o sidra– (54%).

Asimismo tanto el vino como la cerveza (63 y 55%, respectivamente) se consumen en el aperitivo, almuerzo o cena (frente al 12% de las bebidas destiladas); mientras que en horario nocturno solo son consumidas por el 24% de los encuestados. A mayor edad de los jóvenes, se incrementa el porcentaje de los que señalan consumir vino o cerveza en torno a las comidas y el aperitivo, lo que parece indicar que el consumo de bebidas fermentadas asociadas, fundamentalmente con la ingesta de alimentos (tanto el aperitivo como en las comidas y cenas) y a las costumbres mediterráneas se consolida a medida que los jóvenes maduran.

Disminuye el consumo de alcohol en la calle

Según la Prof. Petra Mª Pérez “el botellón forma parte de la cultura juvenil en nuestra sociedad; desde la perspectiva de los jóvenes es una forma de divertirse; desde la perspectiva adulta se percibe como una conducta de riesgo para los más jóvenes, como un problema social que hay que abordar desde la educación.” Añade que el perfil del joven que hace botellón “es el de un estudiante (51%) que vive en el domicilio familiar (79%) de clase media. No es antisistema, ni en general pertenece a tribus urbanas” [3]

El consumo en la calle o botellón ha disminuido 5 puntos con respecto al estudio de 2006. Concretamente, el 30% de los jóvenes que ha afirmado consumir bebidas alcohólicas lo hace en la calle y eligen en su mayoría (71%) las bebidas destiladas.

Asimismo se observan variaciones en función de las comunidades autónomas. Así, en Baleares es donde menos se realiza (9%), mientras que Castilla-La Mancha es la comunidad en la que esta práctica es más común entre los jóvenes (43%). Concretamente, en la Comunidad Valenciana la cifra se sitúa en el 36%.

Frecuencia y cantidad de alcohol a la semana

El estudio refleja que no existen diferencias significativas al analizar el número de consumiciones por tipo de bebida, si bien la diferente graduación alcohólica de las mismas establece ingestas de alcohol distintas (desde los 4º de la cerveza y la sidra, a los 40º de media de los destilados o los 12º de media del vino).
Sin embargo, teniendo en cuenta la frecuencia de consumo, se deduce que los jóvenes que consumen bebidas de alta graduación concentran su consumo en 3 veces al mes o menos (asociado al fin de semana), mientras que en el caso de la cerveza es donde se encuentra un consumo espaciado a lo largo de la semana.

Prevenir el abuso

Según refleja el estudio la gran mayoría de la población (97%) opina que las medidas educativas son las más eficaces para evitar el abuso de alcohol y el 87% considera que las medidas prohibitivas pueden generar el efecto contrario. Ante esta situación, las medidas que la población considera más útiles son la educación preventiva (tanto en la escuela como en la familia); un mayor contacto y diálogo con los hijos, así como el ejemplo de los padres, a lo que la Prof. Petra Mª Pérez añade “hay que informar sin demonizar y desarrollar creencias y actitudes adecuadas en los jóvenes”.

Recomendaciones y consideraciones

En la presentación del estudio, la profesora Petra Mª Pérez ha hecho las consideraciones siguientes:
· El consumo de alcohol está más extendido de lo que debiera entre los jóvenes, que lo asocian a un concepto lúdico, de ocio y de amistad con el que se identifican.

· Un escaso autocontrol expone a las personas a estar a merced de las demandas del entorno (influjo de los demás, frustración, etc.). El desarrollo del autocontrol es en general básico para la toma de decisiones responsables en todos los ámbitos en general y en particular para evitar comportamientos inadecuados en relación al consumo de alcohol.

· La baja autoestima es un factor que favorece enormemente el consumo irresponsable de alcohol. Esta baja autoestima suele empezar a generarse en el ámbito de la familia y la escuela.

Asimismo, la profesora Petra Mª Pérez ha hecho las siguientes recomendaciones:

· Nuestros niños y jóvenes aprenden no sólo de lo que se les dice, sino fundamentalmente de lo que hacemos. Hay una probabilidad hasta siete veces mayor de tener problemas con el alcohol cuando los padres son bebedores irresponsables.

· Abordar el problema del consumo de alcohol entre los menores es plantearse la necesidad de educarlos en la toma de decisiones responsables, es decir, prevenir a través de dos actuaciones claves: informar y educar.

· No debemos ignorar la situación para evitar enfrentamientos o conflictos, sino que tenemos que educar, para inculcar el autocontrol, la responsabilidad y la asertividad; e informar de la diferencias entre un consumo responsable en la edad adulta y un consumo irresponsable.

Características del estudio

Se trata de un informe auspiciado por Cerveceros de España cuyo trabajo de campo ha sido realizado por Quota Research. Se realizaron 1.800 entrevistas telefónicas a personas mayores de 15 años en todo el territorio nacional, estratificada por diferentes tramos de edad, con especial énfasis en los menores (entre 15 y 18 años, 25% de los encuestados) y en general los jóvenes (hasta 30 años).

La profesora Petra Mª Pérez Alonso-Geta es catedrática de Teoría de la Educación, de la Universidad de Valencia. Investigadora y ex directora del Instituto de Creatividad e Innovación Educativa de la Universidad de Valencia. Consejera de la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología). Sus publicaciones se desarrollan en el ámbito de la Antropología y Teoría de la Educación y recogen su amplia investigación en los valores y estilos de vida en el periodo infanto-juvenil.