UNIVERSIDAD DE CÁDIZ

Una de las novedades de este sistema es el empleo de reactivos químicos completamente respetuosos con el , que supone también un ahorro de tiempo y material

Un equipo de de la Universidad de Cádiz, integrado por Laura Cubillana, María Franco, José María Palacios, Almoraima Gil, Ignacio Naranjo y José Luis Hidalgo, pertenecientes a los grupos de investigación “Instrumentación y Ciencias Ambientales” y “Tamices Moleculares y Otros Nanomateriales”, ha desarrollado un nuevo método de síntesis (el proceso de obtención de oro tiene varias etapas de separación química y física) de nanopartículas de oro que se caracteriza principalmente por ser respetuoso con el medio ambiente. Dicha síntesis se ha llevado a cabo mediante el empleo de reactivos químicos ecológicos, ya que a excepción del precursor, todos los demás son “verdes” (respetuosos con el medio ambiente). Como agente reductor y estabilizador, se ha utilizado, citrato trisódico, que es un compuesto bastante común en la naturaleza y que no es tóxico en las concentraciones en las que se emplea en la síntesis.

Asimismo, esta síntesis verde se caracteriza por contar con más novedades con respecto al método utilizado con anterioridad, y es que no se debe pasar por alto que estos expertos también han conseguido una reducción drástica del tiempo necesario para realizar la síntesis, según comentan los autores con el modelo clásico se tardan aproximadamente 30 minutos, “mientras que se calienta la disolución, se añaden los reactivos y se produce la reacción, ahora con una media de entre cinco y seis minutos este proceso se lleva a cabo en su totalidad”. Algo que ha sido posible gracias a la sencillez del proceso y del dispositivo experimental utilizado.

En esta ocasión, los investigadores no han empleado baños de ultrasonidos convencionales o montajes con que requieren sistemas de generación de vacío, atmósferas inertes, trabajo a elevada temperatura… sino únicamente de alta potencia con un montaje simple y sin necesidad de atmósfera protectora. Es más, otra de las características de este sistema patentado por la UCA es el hecho de que aunque se usa un generador de de alta potencia, el valor de potencia máximo suministrado durante el proceso de síntesis siempre es inferior a los 25 vatios. Por tanto, el gasto energético requerido es pequeño.

También hay que destacar que este método es más económico que los efectuados antes, ya que se disminuye la cantidad de reactivos que se necesitan. “Antes se requerían 50 mililitros de reactivos, ahora 1,25 aproximadamente”, por lo que también se abarata el coste de la síntesis. El precursor es un reactivo relativamente caro, “un gramo de reactivo puede costar 180 euros, así que todo lo que disminuya el precio de la síntesis es bueno”, apostillan sus descubridores.

De igual forma, otra de las ventajas que han conseguido averiguar este grupo de científicos es el hecho de que las nanopartículas de oro sintetizadas con este proceso tienen un tiempo de vida medio superior a los 30 días, sin olvidar que también se puede limitar con gran precisión la cantidad de nanopartículas que se desea sintetizar, optimizando los recursos a un menor coste económico y temporal y a una menor producción de residuos.

“El trabajo al principio fue bastante duro porque tuvimos que empezar de cero”, no obstante, “los resultados han sido muy buenos”. Asimismo, este método es susceptible de aplicación industrial en multitud de campos. Su uso puede llevarse a cabo tanto mediante el empleo directo de las nanopartículas en sí, como para la fabricación de dispositivos adaptados a una amplia gama de muestras de interés de muy diverso tipo: biológico, agroalimentario, medioambiental, etcétera.