UNIVERSIDAD DE DEUSTO

Un total de nueve expertos economistas y estrategas nacionales e internacionales han destacado hoy la necesidad de continuar diseñando políticas que favorezcan la innovación y el emprendimiento, en las jornadas Dialogos sobre - La en la normalidad del mañana organizadas por Orkestra-Instituto Vasco de y celebradas en Alhóndiga Bilbao.

Más de 250 promotores de la economía y ciudadanos se han acercado a dialogar con los expertos ponentes sobre la situación económica actual y los futuros desafíos competitivos, tras la crisis económica y la nueva coyuntura internacional.

Entre las principales conclusiones extraídas cabe destacar que la innovación es entendida como el motor principal de una estrategia de competitividad en los países avanzados. En la actualidad, aunque el se encuentre en una situación económica notablemente superior al resto del Estado, tal y como ha señalado Juan Manuel Eguiagaray, “al igual que en el resto del país la dotación de capital humano es insuficiente y el mercado de trabajo es incapaz de generar los incentivos adecuados para una asignación de recursos eficiente con visión de futuro, el tamaño general de las empresas y la escasez de empresas tractoras son algunos de los problemas competitivos a los que se enfrenta esta comunidad”.

Para avanzar en la competitividad del País Vasco, se necesita de adaptarse para conseguir que el número de proyectos empresariales crezcan vertiginosamente. Proyectos empresariales que, como señala José Ignacio Goirigolzarri, “para que sean de enjundia deben de tener una visión global en toda su cadena de valor y entender muy bien las dinámicas derivadas de la tecnología en los distintos sectores”, según los expertos estos nuevos proyectos deben ser apoyados “pero no creando nuevos ecosistemas de apoyo, sino que repensando y mejorando los que ya tenemos”, añade Goirigolzarri.

A lo largo de la primera sesión se ha hecho hincapié en la aportación de los emprendedores a la innovación y al crecimiento económico y laboral. Los expertos participantes- José Luis Curbelo, Orkestra; Iñaki Peña, Orkestra; David Audretsch, Universidad de Indiana; Soumitra Dutta, INSEAD; José Ignacio Goirigolzarri- han destacado que la actividad emprendedora es clave en la ampliación de conocimiento dentro de una economía. La tendencia de la actividad emprendedora es cada día más global, vinculada a la tecnológía y tiene un ritmo vertiginoso. De esta manera el director del área de emprendimiento de Orkestra, Iñaki Peña, vaticina que, “el ciclo de vida de las empresas sea más breve pero a su vez, habrá más emprendedores ‘en serie’ que crearán numerosas empresas a lo largo de su vida; las start ups podrán ‘crecer a distancia’ al haber más ‘business angels’ dispuestos a invertir en empresas ubicadas en lugares cada vez más remotos y cada vez habrá más emprendedores sociales que se muevan a realizar una buena causa social sobre la maximización de beneficios”. Para que la actividad emprendedora avance en el futuro, y con ella la innovación, los expertos destacan que es necesario que los negocios emprendedores jóvenes conecten con grandes empresas sólidas. Añaden que la asociación con el sector privado es necesaria ya que no hay que dejarlo todo en manos de las ayudas públicas. Tal y como señala José Luis Curbelo, director general de Orkestra, “hay que trabajar en difundir valores como la capacidad de asumir riesgos, la creatividad, la responsabilidad y el networking, además de las aptitudes técnicas, para que la sociedad se anime a emprender innovando”. Asimismo concluye que, “con la tendencia demográfica actual el País Vasco debe aumentar su productividad para mantener su nivel de bienestar en el futuro. Es clave la apuesta por la innovación, la creación de nuevas iniciativas, la incorporación de la ecoinnovación en su economía, y el diseño de políticas inteligentes e integradas”.

La segunda sesión se ha centrado en aquellos factores que afectan actualmente a la competitividad como son: la crisis económica, el reto medioambiental o el envejecimiento de la población. Este debate surge tras ver cómo muchos de los modelos de competitividad tradicionales han quedado en entredicho tras la crisis económica.

En este sentido, los expertos- Jon Azua, Orkestra; James Wilson, Orkestra; Juan Manuel Eguiagaray, y Sandy K. Baruah, Cámara de Comercio de Detroit- han señalado que existe una evolución en la configuración y las relaciones entre los diversos agentes socieconómicos (instituciones, universidades, gobierno, empresas, etc.) hacia sistemas más abiertos, menos formales y cada vez más complejos en su necesidad de estar articulados en distintas escalas geográficas. Esto se refleja, por ejemplo, en la aparición de nuevas formas de asociación público-privadas centradas en la cooperación en calidad de “socios” en lugar de las relaciones tradicionales “cliente-proveedor”.

La situación medioambiental y el envejecimiento de la población son dos dimensiones sociales que afectan directamente a la política competitiva actual. Las políticas tradicionales centradas en la explotación de recursos tienen que ser replanteadas, teniendo en cuenta la situación de escasez de muchas materias primas y el cambio climático. Por otro lado, aunque el aumento de esperanza de vida sea un hecho positivo, se percibe como una “amenaza” por los cambios que implican por ejemplo en el sistema de pensiones. Estos dos factores serán claves en el diseño de futuras políticas de competitividad.

Los diálogos sobre competitividad han sido clausurados por D. Bernabé Unda, Consejero de Industria, Innovación, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco.