UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

La Fundación Miguel Aguiló se presenta en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos.

La Fundación Miguel Aguiló impulsará la investigación en ingeniería civil y arquitectura, especialmente en lo relacionado con su estética, historia y paisaje.

Su actividad se enmarca dentro del clúster de Patrimonio, uno de los cinco ámbitos temáticos de interés estratégico del CEI Campus de Moncloa.

Constituida en estrecha vinculación con la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de la Universidad Politécnica de Madrid, la Fundación Miguel Aguiló tiene como finalidad la investigación del patrimonio y paisaje construidos.

Se trata de una iniciativa que amplía el “concepto de patrimonio, incorporando de manera directa la tradición de la Ingeniería Civil y la sensibilidad vinculada a lo natural”, indicó Javier Uceda, rector de la Universidad Politécnica de Madrid, durante la presentación de la Fundación.

De acuerdo con sus Estatutos, los fines de la Fundación incluyen la promoción de la investigación científica, desarrollo tecnológico, innovación, formación y divulgación en el ámbito de la ingeniería civil y la arquitectura, especialmente en lo relacionado con su estética, historia y paisaje, explicó Miguel Aguiló, catedrático de la UPM y presidente fundador de la entidad. El objetivo, afirmó, es reconocer la herencia cultural de la Ingeniería Civil y poner de manifiesto la vinculación que tiene esta profesión con la Naturaleza.

Una colección de 60.000 fotografías

“Entusiasmo y generosidad” caracterizan a este proyecto, indicó el rector de la UPM, que cuenta con un activo inicial de 320 mil euros. Este patrimonio incluye una biblioteca de 5.000 libros y artículos, y una colección de 60.000 fotografías sobre Ingeniería Civil y Arquitectura aportadas por Miguel Aguiló.

Entre sus señas de identidad, destacan la apuesta decidida por la investigación, la publicación de todos los trabajos generados en la Fundación y el uso extensivo de la web. A pesar de ser una fundación “low cost”, explicó Miguel Aguiló, ya se han puesto en marcha algunos proyectos vinculados a sus tres líneas de trabajo: el patrimonio de la obra pública, el paisaje construido y el pensamiento teórico de la obra civil. Entre los trabajos iniciales figuran un estudio sobre el impacto visual de los aerogeneradores marinos, y un informe sobre la valoración cultural del patrimonio del Canal de Isabel II.

Construir el habitar, construir el paisaje

La Fundación desarrolla su actividad en colaboración con la Cátedra de Arte y Estética de la Ingeniería de la ETSI de Caminos, Canales y Puertos de la UPM, donde tiene su sede, y con el grupo de investigación Paisajes Culturales. Además, su actividad está integrada en el clúster de Patrimonio, uno de los cinco ámbitos temáticos de interés estratégico del CEI Campus de Moncloa.

El director del clúster y catedrático de la UPM, Juan Miguel Hernández León, se mostró satisfecho con la iniciativa, ya que “no es posible entender el patrimonio sin tener en cuenta ese saber hacer de la Ingeniería”. “Es hora de que la Ingeniería no sólo atienda al saber hacer, sino al saber cómo lo ha hecho, puesto que el ingeniero es quien construye el paisaje y constituye uno de los elementos esenciales para entender la complejidad del patrimonio”, subrayó.

Por su parte, Juan Antonio Santamera, director de la ETSI de Caminos, Canales y Puertos de la UPM, realizó un breve recorrido histórico sobre la inclusión de la Estética como asignatura en los planes de estudios de Ingeniería de Caminos. Tradicionalmente, explicó, la Arquitectura ha formado parte de estos estudios, que incluían asignaturas específicas en Arte y Estética.

Lucio del Valle, Eduardo Saavedra, Tomás García de Diego, Santiago de Castro y José Antonio Fernández Ordóñez fueron algunos de los ilustres profesores, muchos de ellos académicos de Bellas Artes, que impartieron la asignatura de Arte en este Centro de la UPM, explicó su director. Una colaboración y ejercicio interdisciplinar entre distintas especialidades, la ingeniería civil y la arquitectura, que se prolonga en el tiempo y se ve ahora reforzado con la puesta en marcha de la Fundación Miguel Aguiló.