El sueño de los físicos siempre fue encontrar una teoría que “lo explique todo”, porque sucede que a escala atómica, se utiliza la Mecánica Cuántica, que tiene leyes muy diferentes que la Mecánica Clásica (que aplica a la escala “humana”) y a la Relatividad General, que describe el comportamiento de los objetos cuando se ven afectados por enormes velocidades o masas gravitatorias.
La es un modelo físico que lleva desarrollándose cerca de treinta años, y es muy discutida en el ámbito científico (al margen de dar pie a charlatanes para que vendan cursos de espiritualidad). Se trata de física teórica, es decir, los científicos formulan una teoría matemática consistente e intentan comprobar si sus consecuencias son compatibles con la vida real.
Muchísimos físicos famosos han realizado grandes avances desde la física teórica, desde Newton hasta Einstein. Pero antes o después, con mayor o menor dificultad, se lograron hacer experimentos que confirmaron sus teorías. Muchas otras fueron refutadas y han quedado en el olvido.

La Teoría de Cuerdas es muy controversial por varias razones: primero por la complejidad matemática que plantea (algo pocas veces visto con anterioridad); y segundo, porque se encuentra en un momento en el que aun no se ha podido comprobar o descartar de forma experimental, y eso es lo que intenta explicarnos el epistemólogo Mario Bunge.

-¿Hay algún criterio que sea irrefutable dentro de la teoría misma para que usted la considere una pseudociencia, o es que la tecnología actual no es suficiente para desarrollar experimentos que comprueben o no esas afirmaciones?

-Los que hacen cuerdas dicen que los procedimientos que confirmarían sus teorías requerirían cantidades de energía tan grandes que costaría muchísimo hacerlo, entonces están esperanzados en que nadie pueda hacerlo. Pero ese es el criterio positivista y Popperiano de la refutabilidad de las teorías.

Yo pongo un criterio adicional, o sea, que la teoría sea compatible con el conocimiento comúnmente aceptado. Y la Teoría de Cuerdas es incompatible ya que todas las teorías físicas suponen que el estado físico es tridimensional.

-¿Existe actualmente alguna teoría “universal” que pueda considerarse más válida?

-No. El problema de unificar varias teorías es muy difícil de resolver, y tal vez no se pueda. Yo no considero necesario que una sola teoría deba explicarlo todo, pero aparentemente mucha gente cree que sí.

Además los que hacen Cuerdas han inventado muchísimas teorías matemáticas, y los matemáticos están encantados. Por eso siempre se justifican: “no será física pero es matemática muy rica”.

Desgraciadamente cuando se llega a este nivel de conocimientos, no hay mucho que hacer, más que seguir adelante. Lo que parece preocupar a Mario Bunge, es que los físicos que investigan por estas ramas, podrían no encontrarse nunca con una comprobación o refutación empírica de la teoría que están esgrimiendo, con lo que seguirían indefinidamente hasta el cansancio y todo el esfuerzo podría centrarse en algo más útil. Sin ir más lejos, Einstein se pasó sus últimos años intentando formular una Teoría del Campo Unificado. Finalmente falleció sin lograr unificar las interacciones electromagnéticas y gravitatorias en una misma teoría, y al día de hoy no ha habido grandes avances.

Cambiando diametralmente de tema, pero manteniéndome en le marco del seminario Ciencia vs. Pseudociencia, noté que al doctor Bunge se le iluminaron los ojos cuando le pregunté sobre su afirmación de que “toda la biología de es imaginaria, y la fantasía vende más que la ciencia“. Dawkins es muy conocido por su libro El Gen Egoísta, en el cual interpreta a la Evolución desde un punto de vista genético (y según mi interlocutor, un tanto falso e inventado).

Resulta impactante escuchar algo así de Dawkins, porque es uno de los divulgadores de ciencia, escepticismo científico y ateísmo más conocidos de la actualidad. Ha escrito numerosos libros (best sellers, por cierto, con lo que esto implica) y filmado diversos documentales muy interesantes con la BBC. Critica a los promotores de medicina alternativa que juegan con la salud de la gente, considera a la fe una especie de virus maligno que genera guerras y enfrentamientos entre ciudadanos, y considera a la educación religiosa, adoctrinamiento, puro y duro. En fin, la última persona sobre la que hubiera esperado que acusen de pseudocientífica.

-¿Dawkins? Usa una genética que no existe, elimina la biología. Le resulta paradójico la existencia de los organismos, y eso es precisamente el objetivo de la biología: explicar cómo se formaron los primeros organismos, las primeras células y cómo funcionan los organismos actuales. El Hombre no es un Gen.

Tiene un doctorado en ecología, por lo que no ha estudiado las materias básicas y nunca ha hecho trabajos de investigación. Tiene una cátedra de “Educación científica” pero no es un científico activo: además de la tesis doctoral no ha realizado más trabajos.

La obra de Dawkins no es a nivel científico, ya que parece ser un tanto falso en este aspecto, sino a nivel social. Y no es por defenderlo gratuitamente, pero al margen de las pocas contribuciones que haya hecho este hombre a la ciencia, muchos de sus libros y documentales de divulgación son muy interesantes.

Citar la obra de Mario Bunge es casi imposible, pero básicamente es físico y filósofo y tiene veintitantos doctorados Honoris Causa de diversas Universidades del mundo. Lo más sorprendente es la vitalidad y el ánimo con el que habla a sus 91 años.