UNIVERSIDAD CARLOS III DE MADRID

para las empresas que realizan actividades de , el movimiento de sus hacia empresas competidoras supone un importante reto

los que trabajan en equipos más grandes son menos “atractivos” para los competidores

los gerentes pueden diseñar políticas de recursos humanos e I+D que hagan menos atractivos para el mercado a esos trabajadores

Los investigadores que trabajan en I+D en áreas claves de una empresa así como los que han participado en innovaciones más relevantes son los más propensos a ser fichados por la competencia. En cambio, los investigadores que trabajan más en equipo, es menos probable que sean captados por otras empresas. Esas son las principales conclusiones de un estudio de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) que analiza los movimientos laborales en el mercado de inventores.

Para las empresas que realizan actividades de I+D, el movimiento de sus investigadores hacia empresas competidoras supone un importante reto. Incluso si las innovaciones de la empresa están patentadas, la salida de estos empleados puede provocar fugas de información y conocimiento clave hacia los competidores. ¿Qué investigadores dentro una empresa de I+D son más propensos a moverse hacia la competencia? Esta investigación realizada por Neus Palomeras y , del Departamento de Economía de la Empresa de la UC3M intenta dar respuesta a esta cuestión.

La conclusión más destacable del estudio, publicado en la Management Science, evidencia que, paradójicamente, los inventores implicados en las áreas claves de una empresa son los más “apetitosos” para los competidores y los que tienen más probabilidad de acabar marchándose a otras empresas innovadoras. Otra conclusión reseñable, según estos investigadores, es que los inventores que trabajan en equipos más grandes son menos “atractivos” para los competidores. “Esto quiere decir – señala Eduardo Melero – que las empresas que organizan sus actividades de innovación en grupos de trabajo van a ser más capaces de retener a sus trabajadores porque es más complicado identificar quién aporta el conocimiento clave además de que, obviamente, llevarse a un equipo de trabajo entero a otra empresa es más complicado”, explica.

Los resultados que han obtenido en este estudio sugieren que las empresas contratan aquellos inventores de la competencia de los cuales pueden absorber conocimiento. De esta forma, mediante el reconocimiento de las características de los investigadores más propensos a irse, los gerentes pueden diseñar políticas de recursos humanos e I+D que hagan menos atractivos para el mercado a esos trabajadores, y por consiguiente, poder retenerlos, apuntan estos profesores de la UC3M. 

Para realizar esta investigación los autores del estudio tomaron como referencia una de las compañías líderes en el campo de la tecnología hasta los años noventa. Para ello, analizaron el movimiento hacia otras empresas de inventores que patentaron en IBM y encontraron que aquellos que eran autores de innovaciones de mayor calidad, aquellos con experiencia en áreas claves de la empresa que, además, el resto de empresas del sector no dominan, tenían más probabilidad de abandonar la empresa. “Hay que tener en cuenta que el factor humano de las empresas es importante a la hora de transferir conocimiento entre ellas”, indica Neus Palomeras, que decidió iniciar esta investigación al constatar este hecho en una investigación previa sobre el mercado de licencias.

La figura del inventor siempre ha sido importante para la obtención de innovaciones, obviamente. “Lo que sí es cierto – añade el profesor Melero – es que a medida que el conocimiento se ha hecho más complejo y ha aumentado la especialización de los profesionales de la investigación y el desarrollo en las empresas, la figura de un inventor que tenga una visión amplia, global y completa de las innovaciones en las que está involucrado gana valor”