UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

Las dos universidades, junto con las asociaciones Solidarios para el Desarrollo e , suscriben un acuerdo para impulsar acciones de desarrollo en los países y sectores más desfavorecidos de la sociedad.

El objetivo de la iniciativa es establecer un espacio de colaboración desde el que las cuatro entidades trabajen conjuntamente para impulsar y coordinar acciones permanentes y eficaces de Cooperación al Desarrollo. La finalidad es contribuir a mejorar las condiciones de vida y la formación de las poblaciones con menor nivel de desarrollo humano.

Esta colaboración es consecuencia de un convenio suscrito por Javier Uceda, rector de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Carlos Berzosa, rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Miguel Ángel Pantoja, presidente de Ingeniería Sin Fronteras-Asociación para el Desarrollo (ISF-ApD), y Cristóbal Sánchez, presidente de Solidarios para el Desarrollo.

La cooperación al desarrollo es una “actividad de suma”, indicó Javier Uceda, rector de la UPM. Una de las oportunidades que brinda este acuerdo es “impulsar y articular las actividades de cooperación de estas cuatro entidades aprovechando la complementariedad de todas ellas”. Se trata de “sumar esfuerzos” y establecer una “cooperación entre los que cooperan por el desarrollo”, afirmó Carlos Berzosa.

Para el rector de la UCM, el convenio establece una “interesante” combinación entre los conocimientos técnicos de los ingenieros y la concienciación y comunicación que pueden alcanzar las ciencias sociales. Desde la Universidad, subrayó Berzosa, “tenemos que ser capaces de generar conocimiento que contribuya a toda la sociedad”.

Pobreza, la peor vulneración de los derechos humanos

Las cuatro entidades mantienen, desde hace tiempo, acuerdos para la realización de acciones conjuntas de voluntariado social, así como actividades de sensibilización, formación y fomento de la investigación vinculadas a la Cooperación al Desarrollo.

Además, la UPM y la UCM comparten el Campus de Excelencia Internacional en el Campus de Moncloa, una iniciativa conjunta de ambas universidades que tiene como objetivo transformar de modo sostenible este Campus en un referente internacional en investigación, formación e innovación.

El convenio suscrito permitirá mantener esta colaboración, y traducirla en convenios específicos de actuación. El objetivo, explicó Miguel Ángel Pantoja, presidente de ISF-ApD, es aprovechar las “sinergias de las cuatro instituciones para extender su actividad”. Junto a la UPM, universidad en la que surgió en 1991, esta ONG ha realizado acciones para promover el desarrollo humano y contribuir a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más desfavorecidas. Se suma ahora a este proyecto para impulsar actividades en defensa de la justicia, igualdad y los derechos humanos, ya que “no hay peor vulneración de los derechos humanos que la pobreza”, indicó su presidente.

Desde su creación, Ingeniería Sin Fronteras ha constituido uno de los instrumentos esenciales en la política de cooperación de la UPM, explicó su rector, Javier Uceda. Como muestra de este firme compromiso, la UPM creó hace unos años una estructura de cooperación y dotó a estas actividades de recursos presupuestarios, lo que permitió alcanzar un “cambio cualitativo” en la organización de la cooperación en esta Universidad madrileña.

Por su parte, Solidarios para el Desarrollo se creó hace más de 20 años integrando a miembros de las diferentes Escuelas y Facultades de la UCM. “La base social de esta asociación es la Universidad Complutense de Madrid y el ambiente universitario, su caldo de cultivo”, explicó su presidente, Cristóbal Sánchez.

El espíritu universitario impregna toda la actividad de esta asociación sin ánimo de lucro, que tiene entre sus fines la realización de actividades que redunden en beneficio de la humanidad, sobre todo de personas en riesgo de exclusión social, de los marginados, la infancia, los mayores, los indefensos y los empobrecidos.

El esfuerzo conjunto de las cuatro entidades permitirá la realización de proyectos, sensibilización y educación para el desarrollo, y la investigación, además de promover la concienciación de los universitarios y el voluntariado en torno a dichos objetivos.