UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE MADRID

, de la Universidad Politécnica de Madrid, analiza el contexto actual de las enseñanzas técnicas y su proyección para los próximos años en la inauguración del ciclo de conferencias organizado por el .

Integrar la complejidad como elemento esencial de la Ingeniería, apostar por nuevos campos emergentes o incorporar conceptos sociales como la sostenibilidad y la globalización, son algunos retos que tendrán que abordar las enseñanzas técnicas en los próximos años. Así lo afirmó Javier Uceda, rector de la Universidad Politécnica de Madrid, en la conferencia inaugural del para el profesorado que organiza el (ICE) de la UPM.

“Es el momento de evolucionar la manera en que entendemos los estudios de Ingeniería”, indicó Javier Uceda. Hasta ahora, la Universidad Politécnica de Madrid ha ofrecido una “excelente respuesta” a la formación de sus egresados, tanto en términos de empleo como en comparación con otras instituciones, explicó su rector.

Sin embargo, según el estudio de la National Science Foundation, “Moving forward to improve engineering education”, hoy día se demanda un perfil de ingenieros distinto al que tienen los egresados. Pensamiento a nivel de sistemas, capacidad para innovar, destrezas multidisciplinares, comunicación y liderazgo o capacidad de adaptación son algunas de las nuevas habilidades que demanda el sector empresarial.

Para el rector de la UPM, estas destrezas se pueden resumir en tres grandes categorías. En primer lugar, los ingenieros necesitan tener la capacidad analítica que exige la ciencia para comprender la estructura y el comportamiento de la materia, desde la nanoescala a sistemas extraordinariamente complejos. Además, necesitan emplear de forma generalizada herramientas y modelos que permitan incrementar la productividad en el diseño, construcción y operación de proyectos e instalaciones. Y, por último, tienen que ser sensibles a los cambios sociales.

Nuevo currículo en Ingeniería

Junto a este nuevo perfil de graduados, las instituciones de educación superior también han de posicionarse ante áreas emergentes de conocimiento que han surgido en los últimos años. Entre otras, la nanoingeniería, la Ingeniería de los Sistemas Complejos y la Ingeniería y las Ciencias de la Salud. Muchas universidades, como el MIT o la University of Alberta, ofrecen ya programas de Grado y Posgrado en estos campos transversales, indicó Javier Uceda.

Otro de los elementos que deben tener en cuenta las universidades a la hora de diseñar sus estrategias es la sensibilidad ante los cambios sociales. El desarrollo sostenible, por ejemplo, es un concepto que “impregna todas las actividades de Ingeniería”. También es “incontestable” que la globalización ha supuesto una generalización de la capacidad de abordar la Ingeniería, ya que han surgido nuevos países competitivos (como China o India) y han desaparecido las barreras de entrada en muchas actividades.

Según el informe “The globalization of Engineering” de la Apex Engineering (2007), esta creciente externalización de la actividad de Ingeniería se refleja en que, en los años 90, EEUU realizaba el 40% de los trabajos de Ingeniería del mundo, mientras que en 2010 sólo desarrolla el 10%.

En el ámbito educativo, como consecuencia de la globalización se ha producido un incremento de la acreditación internacional de los programas universitarios. También, en este contexto los ingenieros necesitan tener una actitud más “activa” en la identificación de sus necesidades de formación, afirmó el rector de la UPM.

Los nuevos modelos educativos

Las universidades técnicas también han de afrontar el continuo aumento de los costes, no siempre acompañado por un incremento de los ingresos, y la falta de interés de los jóvenes por estudiar Ingeniería. Otro de sus retos, en el ámbito docente, es conseguir un “razonable equilibrio” entre los profesores con perfil investigador y aquellos que cuentan con una acreditada experiencia profesional, indicó Uceda.

Para afrontar todos estos retos, las universidades están diseñando sus modelos educativos. En general, son modelos centrados en el estudiante, en el aprendizaje, orientados a la solución de problemas, al trabajo en equipo, etc. Así lo reflejan instituciones como la University of Aalborg, la University of Twente o la propia UPM.

Con el diseño de estos modelos, las universidades tratan de ofrecer una respuesta a los cambios que se están produciendo en el ámbito de la educación de las enseñanzas técnicas. Las universidades, afirmó Javier Uceda, necesitan definir su estrategia para abordar los nuevos retos. Por ello, deben desarrollar su modelo educativo de manera explícita. En este contexto, “la capacidad de adaptación y el acierto marcará la diferencia entre unas y otras instituciones de educación superior”, concluyó el rector de la UPM.

Al finalizar su conferencia, Javier Uceda entregó los diplomas a los 24 profesores que han realizado el curso completo del ICE “Formación Inicial del Profesorado en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior”, así como los certificados a los profesores tutores del Practicum de este curso.