UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE COMILLAS

· La , de la Universidad Pontificia Comillas, reunió a más de 30 expertos nacionales e internacionales en su Foro BP 2011, para analizar los riesgos en el suministro energético

· Las mayores dificultades para asegurar el abastecimiento de energía hoy están asociadas a la volatilidad y el alto nivel de los precios

· Es imprescindible un marco regulatorio estable que permita las inversiones necesarias y una mayor participación de los consumidores para lograr una adecuada seguridad de suministro energético

· Deben desarrollarse las redes de interconexión de electricidad y gas y el capital humano, así como impulsar la investigación y la innovación

· Es preciso acabar con la falta de acceso universal a formas avanzadas de energía de cerca de un 25 por ciento de la población, que constituye el caso más extremo de inseguridad energética

El alto nivel de los precios y la volatilidad, como consecuencia de la limitación en la oferta, del aumento muy significativo de la demanda y de la especulación en algunos mercados, constituyen en este momento el mayor riesgo para la seguridad del suministro energético, según el análisis realizado por más de 30 expertos nacionales e internacionales que han participado en el Foro BP de Energía y Sostenibilidad, organizado por la Cátedra BP de Energía y Sostenibilidad, de la Universidad Pontificia Comillas, que se ha clausurado hoy, en una sesión abierta, con la presentación de las conclusiones, a cargo del Director de la cátedra, Ignacio Pérez Arriaga, y un panel sobre seguridad del suministro energético en España.

Durante dos días de sesiones cerradas, los expertos han analizado los riesgos en el suministro energético desde distintos puntos de vista: geológicos, geopolíticos, medioambientales, técnicos y económicos. Aunque no se ha tratado específicamente, el foro ha resaltado la necesidad de acabar con la falta de acceso universal a formas avanzadas de energía de cerca de un 25 por ciento de la población del mundo, lo que constituye el caso más extremo de inseguridad energética.

Desde el punto de vista de la oferta energética, el mensaje central del foro es que existen recursos energéticos suficientes. El problema es la tasa a la que se pueden poner a disposición de los mercados, fundamentalmente por las elevadas inversiones necesarias en infraestructuras de exploración, extracción, transporte y transformación, y también, cada vez más, por la disponibilidad de elementos químicos críticos energéticos: los minerales necesarios para su utilización. La escasez de oferta puede verse acentuada también por la baja disponibilidad de técnicos adecuadamente preparados, y, en algunos casos, por problemas de inestabilidad política como los experimentados recientemente en el suministro de gas o petróleo.

En lo que se refiere a este último aspecto, en el foro se ha llamado la atención sobre los sustanciales cambios que va a experimentar el componente geopolítico del mercado de combustibles fósiles en el futuro: un incuestionable papel central de China, una cada vez mayor importancia de la OPEP en el suministro de petróleo y una disminución del riesgo energético en EE.UU. gracias a la extracción del gas de pizarra.

Aunque se está progresando en las tecnologías renovables y hay actividades en marcha en la captura y almacenamiento de CO2 y en las tecnologías nucleares, el desarrollo tecnológico no avanza acorde con la urgencia del problema. Hay que incrementar de manera significativa la inversión en I+D que permita ofrecer soluciones alternativas a gran escala, según los expertos.

Actualmente no parece que existan riesgos elevados de falta de suministro físico, salvo incidentes esporádicos. Sin embargo, existe un importante riesgo de precio: la limitación en la oferta, sumada a un aumento muy significativo de la demanda de energía, especialmente en los países en desarrollo, está llevando a un incremento en los precios de la energía. La especulación en algunos mercados hace que la volatilidad de los precios aumente también. Si bien las economías occidentales son cada vez más resistentes a estos incrementos de precio (aunque fueron un factor que acentuó la presente crisis), no es el caso de otros países en desarrollo. Eso ha llevado al Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, a asegurar que el precio del petróleo será un factor determinante en el crecimiento económico global y en la salida de la crisis económica.

En lo que se refiere al riesgo ambiental, los expertos también se plantearon la relación entre políticas contra el cambio climático y políticas de seguridad energética. La conclusión fue que en el corto plazo las políticas pueden no estar alineadas: las restricciones ambientales pueden reducir la disponibilidad de algunos recursos energéticos; y, por otra parte, los consumidores parecen anteponer la seguridad de suministro frente a los problemas ambientales. En el largo plazo es la estrategia de lucha contra el cambio climático, establecida en el Roadmap 2050 europeo, la que establece el marco de referencia en el que deben diseñarse conjuntamente las políticas de seguridad energética y reducción de emisiones.

España presenta aspectos positivos y negativos respecto al riesgo de suministro energético: por un lado dependemos en mayor medida que los países de nuestro entorno de las importaciones energéticas, y la contribución de éstas al déficit comercial no hace sino aumentar. Por otra parte, el suministro de gas está muy diversificado, con una penetración de gas licuado mucho mayor que en otros países de nuestro entorno, y existe una importante contribución de las en el sector eléctrico. La pertenencia a la Unión Europea debiera aportar ventajas, por cuanto la estrategia de reducción del riesgo energético debería ser coordinada para aprovechar las ventajas de cada país, pero esto requiere unas infraestructuras de redes de interconexión de gas y electricidad que actualmente son muy insuficientes.

Estrategias

Para reducir el riesgo en el suministro energético y un impacto elevado de los precios de la energía en nuestra economía, los expertos han coincidido en las siguientes estrategias:

– Desde un primer momento, el ahorro y la , la diversificación y flexibilización del suministro y la apuesta por las energías renovables (para cuya integración existe más flexibilidad de la que algunos suponen). Es imprescindible un marco regulatorio estable que permita las inversiones necesarias.

– Deben desarrollarse las infraestructuras de redes de interconexión de electricidad, y también de gas, para que sea posible el concepto de seguridad energética europea y para flexibilizar la operación del sistema eléctrico con una fuerte y creciente presencia de generación renovable intermitente.

– A medio plazo, además de las anteriores, también será necesario el desarrollo de capital humano y de nuevas tecnologías energéticas y de la información a partir de la participación en las necesarias actividades de I+D.

– El abandono del petróleo para el transporte no será sencillo, pues su hegemonía en este sector es casi total y sus ventajas tecnológicas son muy difíciles de emular. La descarbonización del sector eléctrico y los desarrollos previsibles en las baterías permitirían la electrificación del transporte a medio y largo plazo.

Los expertos están de acuerdo en que los mercados actuales no pueden recoger adecuadamente el riesgo en el suministro de energía, muy en particular en el largo plazo, sin explícitas intervenciones regulatorias y sin una participación mayor de la demanda. En este campo los instrumentos regulatorios han de estar dirigidos a promover las inversiones que mejoren la diversificación energética y a mantener, cuando sea necesario, un adecuado margen de riesgo en la cobertura de la demanda, minimizando en lo posible la distorsión en el funcionamiento de los mercados. Habrá que crear mercados y capacitar a los consumidores, con medios tecnológicos e información, para recibir las señales económicas y expresar, mediante su disponibilidad a pagar, el grado de seguridad energética que desean, algo que será cada vez más importante en el futuro por la magnitud de los esfuerzos que será necesario realizar.