UNIVERSIDAD CEU CARDENAL HERRERA

Cerca de 700 pacientes de la Comunidad Valenciana han participado en la investigación, presentada en la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia por la doctora María Alpuente

Más del 40% de la población adulta en los países desarrollados padece o prehipertensión, con el consiguiente riesgo de padecer episodios cardiovasculares si no se realiza un control adecuado

La Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia ha presentado la tesis doctoral de María Alpuente Climent sobre el estudio del papel del farmacéutico en la evaluación del tratamiento de la en la población adulta. La investigación, dirigida por las doctoras Lucrecia Moreno, de la CEU-UCH, y Pilar D’Ocón, de la Universitat de València, ha estudiado 677 casos de pacientes de la Comunidad Valenciana. El estudio concluye que más del 60% de los pacientes hipertensos “necesita de la revisión de su tratamiento farmacológico para conseguir cifras de presión arterial óptimas”. Según señala la doctora Alpuente, “la implicación de las oficinas de farmacia en el proceso de información, detección, y seguimiento de los pacientes se ha demostrado esencial en la investigación realizada”.

Según la autora de la tesis, “la hipertensión arterial constituye un importante problema de salud pública, con una prevalencia en los países desarrollados mayor del 40% en adultos”. Un gran número de estos individuos tienen niveles de presión arterial considerados no hipertensivos, pero tampoco óptimos y, precisamente, “una proporción apreciable de eventos cardiovasculares ocurren en estos niveles de presión arterial considerados como prehipertensión”. Por ello, la doctora Alpuente considera que la monitorización poblacional de la presión arterial es “fundamental” en la planificación de medidas preventivas y asistenciales en el ámbito de la salud cardiovascular.

La investigación realizada ha permitido concluir que “los pacientes con un mejor control de la presión arterial pertenecen a las farmacias que trabajan de manera multidisciplinar con el médico” en el seguimiento del tratamiento. Además, según destaca María Alpuente, “un elevado porcentaje de pacientes necesitan de la revisión de su tratamiento farmacológico para conseguir cifras de presión arterial óptimas”.

Eficacia de los tratamientos

Entre los cerca de 700 pacientes valencianos evaluados en este estudio, se ha observado que en el tratamiento de la hipertensión predomina el uso de un solo tipo de fármaco, es decir, la monoterapia (67%), frente a la politerapia (33%). Sin embargo, el 56% de pacientes tratados con monoterapia no consiguen un control adecuado de las cifras de presión arterial, aunque sólo un 17% de ellos no se adhieren al tratamiento. Los fármacos más usados son los ARAII e IECA aunque, el mayor grado de control se observa con betabloqueantes y diuréticos, aunque los pacientes tratados con diuréticos son los que menos cumplen con el tratamiento. Además, el mayor grado de control no coincide con la presencia de otros factores de riesgo cardiovascular, por lo que puede atribuirse a una actuación sanitariamente eficiente. La tesis doctoral de María Alpuente ha sido calificada por unanimidad del tribunal con Sobresaliente Cum Laude por la investigación realizada.