UNIVERSIDAD DE JAÉN

El de la Universidad de Jaén, , y la alcaldesa de Alcalá la Real, Elena Víboras, firmaron en la mañana de ayer un para el desarrollo de un proyecto de investigación sobre un sistema de , basado en la utilización de la energía geotérmica del terreno como fuente térmica, que se aplicará al Edificio Joven de Alcalá la Real.

El Grupo de Investigación en Ingeniería Mecánica y Energética de la Universidad de Jaén (), cuyo responsable es el profesor Rafael López García, es el encargado de realizar el proyecto. El objetivo principal del trabajo consistirá en el diseño, cálculo y desarrollo de un sistema de climatización basado en la utilización de la energía geotérmica del terreno, como fuente térmica, y su aplicación en el Edificio Joven, recientemente construido en Alcalá la Real.

El plazo inicialmente establecido para la ejecución del trabajo de investigación se extenderá hasta septiembre de 2012. El Ayuntamiento de Alcalá la Real aportará una cantidad de algo más 29.000 euros, que es el presupuesto del proyecto.

Manuel Parras comentó que este convenio se enmarca “en lo que debe de ser la sostenibilidad ambiental, en este caso con un ayuntamiento”, y “en una misión hoy de las universidades, que es la implicación de los investigadores de la Universidad con el tejido productivo, es decir, la transferencia de conocimiento de las universidades, en este caso, con un ayuntamiento”.

Por su parte, la alcaldesa de Alcalá la Real manifestó que su municipio se ha sumado a numerosas iniciativas de y en el caso del Edificio Joven, de 2.000 metros cuadrados, se pretende realizar una labor de pedagogía entre los jóvenes que van a utilizarlo. “Es un edificio moderno, para los jóvenes, y queremos que se vayan mentalizando en el hecho de que hay que utilizar energías adecuadas, no contaminantes para el medio ambiente y, en este caso, para la climatización del edificio”, apuntó.

El responsable del proyecto, el profesor de la Universidad de Jaén Fernando Cruz, sería un sistema convencional eléctrico, con bomba de calor, que daría frío en verano y calor en invierno, cuya peculiaridad es que se utiliza el suelo, como fuente térmica de baja temperatura, “y en vez de tirar calor a la calle en verano o robar calor de la calle en invierno utilizamos el suelo. El suelo tiene una temperatura muy estable durante todo año y permite que la máquina funcione de una manera más eficiente y se consume menos en electricidad en el comprensor, con lo cual se ahorra en electricidad y en CO2”.