UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Un estudio de la Universidad de Navarra y el Instituto de Agrobiotecnología-CSIC-UPNA analiza los efectos en el cultivo más abundante en España

Según la investigación que coordina Iker Aranjuelo Michelena (Instituto de Agrobiotecnología-CSIC-UPNA) en la Universidad de Navarra, el puede condicionar la producción de trigo en España y en las zonas mediterráneas debido al aumento de la concentración de atmosférico y la disminución de las precipitaciones.

El estudio, desarrollado en la Sección de Biología Vegetal del centro académico -unidad asociada al CSIC- en colaboración con el Instituto de Agrobiotecnología de la Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Barcelona, pretende comparar cómo afecta la sequía y la concentración de CO2 en las variedades actuales y las de 100 años de antigüedad de trigo duro, el cereal más importante en la cuenca sur del Mediterráneo, con una producción de ocho millones de toneladas por campaña en los últimos cinco años dentro de la UE.

Para ello, el investigador ha combinado parámetros clásicos de investigación, como la producción de biomasa o el índice de cosecha, con metodologías modernas de caracterización proteómica, análisis bioquímico, etc.: “La finalidad es determinar los parámetros que condicionan la mejor adaptación posible de estas plantas a las circunstancias ambientales futuras. Este conocimiento se podrá aplicar a los programas de mejora de trigo para seleccionar variedades estables, en términos de producción y calidad, y que a la vez sean ecológicamente sostenibles”, explica Iker Aranjuelo.

Los resultados preliminares demuestran que la sequía afecta de forma diferente a la producción de las plantas antiguas y modernas. “Sin embargo”, aclara el experto, “mientras las primeras generan mayor cantidad de biomasa en condiciones de sequía, las variedades actuales, aunque de porte más pequeño, tienen un mayor índice de cosecha y producen más grano que las antiguas”.

El CO2 aumenta la productividad

Además de un incremento de la temperatura y menores precipitaciones, el cambio climático está asociado a mayores niveles de CO2 en la atmósfera. Según detalla Iker Aranjuelo, “puesto que la concentración de CO2 atmosférico es un factor que limita el crecimiento de gran parte de las plantas, se espera que, al elevarse, aumente la producción”. “De hecho”, continua, “algunos estudios señalan que, en el 50% de los casos, la subida de la producción de trigo en los últimos 250 años se debe, precisamente, a un incremento de este elemento en la atmósfera”. No obstante, ese efecto “fertilizante” del CO2 se verá condicionado por la disponibilidad hídrica, temperatura ambiental, etc.

Este proyecto conjunto, que cuenta con la financiación del Programa Ramón y Cajal del Ministerio de Ciencia e Innovación, las fundaciones Universitaria de Navarra y Caja Navarra y la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra, se desarrolla en los invernaderos de gradiente térmico de la Universidad de Navarra y en el Instituto de Agrobiotecnología-CSIC-UPNA, donde se lleva a cabo la caracterización bioquímica y proteómica.