UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– El cardenal Peter Erdö afirmó en la Universidad de Navarra que los medios audiovisuales y los grandes encuentros son un apoyo para la evangelización

“En Europa, las organizaciones cristianas realizan una intensa labor caritativa, especialmente en los momentos de crisis económica”. Así se pronunció el cardenal , presidente del , con motivo de su investidura como por la Universidad de Navarra, junto con el catedrático de Derecho de la Universidad de Nueva York ; y el pintor .

El cardenal destacó que en otros países no europeos, aunque los católicos sean una minoría, ocurre lo mismo: “En la India representan el 3% de la población, pero desarrollan el 43% de las labores sociales. En este contexto, la debe ser más consciente del carácter testimonial de esta tarea: no debe centrarse solo en los bienes materiales, sino transmitir su visión del amor y de la cultura de la generosidad”.

“Cuando el mundo parece estar organizado según la lógica del egoísmo, nosotros debemos ser testimonio de la generosidad, incluso si nuestras posibilidades son modestas”, recalcó. En ese sentido, alabó la labor de Cáritas: “Hay bellas experiencias de grupos parroquiales, que no son personas jurídicas ni tienen patrimonio propio, pero que organizan acciones maravillosas porque conocen de primera mano a quienes verdaderamente necesitan alguna ayuda”.

Asimismo, el cardenal Erdö hizo referencia a las nuevas herramientas de la evangelización, entre las que destacó los medios audiovisuales. “La cultura occidental se encuentra en una fase muy crítica -afirmó-. Es difícil para muchos leer, concentrarse, pensar con lógica. Mientras tanto, la cultura audiovisual prevalece y las personas están muy abiertas a ella. Debemos trabajar por la cultura de la palabra y del pensamiento, siendo conscientes de que vivimos en un contexto donde prevalece lo audiovisual. Esto significa que en pastoral tenemos que poner más acento en ello”.

El diálogo interreligioso en Europa

Por otro lado, se refirió a la celebración de grandes encuentros: “La experiencia de comunidad que proporcionan eventos como la Jornada Mundial de la Juventud comienza a ser atractiva y provoca efectos profundos en la gente de hoy. De hecho, algunos sacerdotes han recibido su vocación en ocasiones como la que tuvo lugar este verano en Madrid. Allí la Iglesia encuentra la oportunidad de hablar directamente a las personas y ofrecerles la Buena Nueva del Evangelio”.

Por último, el cardenal Erdö opinó acerca de la situación actual del diálogo interreligioso en Europa, donde conviven diversas culturas y credos. “La convivencia no siempre significa diálogo. El diálogo ecuménico es más sencillo, pues tenemos el mandato de Cristo de ser una sola realidad. Pero es más difícil con los que no son cristianos, porque muchos no tienen una representación común”, explicó.

Como ejemplo, mencionó el caso del Islam: “Aquí está muy diversificado. No sólo se encuentra presente como consecuencia de la inmigración, sino que en algunas regiones del Este de Europa tiene una experiencia histórica común con los cristianos. Sería necesario recolectar y reconocer la experiencia de esos pueblos, que viven juntos y se entienden. Tal vez no tienen un diálogo interreligioso en el sentido moderno, pero han encontrado vías de mutuo respeto, de convivir y trabajar juntos”.