UNIVERSITAT JAUME I

Coincidiendo con la celebración del , el de la Universitat Jaume I volvió a la Llotja del Cànem-Seu de la Ciutat una vez más, y bajo la pregunta “¿De quién son los bosques?”, varios expertos expusieron sus argumentos y sus experiencias sobre la propiedad de estos espacios verdes. La mesa redonda estuvo moderada por Josep Lázaro, director de COPE Castellón, que destacó la importancia de la celebración del Año Internacional de los Bosques para que la sociedad tome conciencia y de más importancia al .

El turno de intervenciones lo inauguró el director de la Escuela Superior de Tecnología y Ciencias Experimentales del’UJI, Ximo Gual Arnau, que como “pequeño” propietario de bosques explicó que estos espacios naturales han experimentado grandes cambios en el modelo de gestión, puesto que antes la única medida que se adoptaba era la tala masiva de los . Gual destacó que con el paso de las décadas, la madera ya no da el mismo rendimiento económico, cada vez se talan menos y está aumentando la masa forestal.

Por su parte, Amat Sánchez Velasco, profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universitat de València, empezó su intervención destacando la importancia del tema que se abordaba, puesto que la mitad del territorio de la Comunidad Valenciana es forestal. También explicó que el cambio social más relevante en este sentido ha sido que, actualmente, dos de cada tres propiedades de bosques están en manos privadas, y que el gran reto para la sociedad es como gestionar esas propiedades de manera ecológica y sostenible, pero sin olvidar que estamos en el siglo XXI y que las políticas actuales están demasiado obsoletas.

Por último, Francisco González Babiloni, presidente del Grupo para el Estudio y Conservación de los Espacios Naturales (GECEN), incidió en que la apertura de cortafuegos es excesiva, inútil y, además, nada económica, y que llega a eliminar más hectáreas de bosques que los propios incendios. También afirmó que la gestión de las administraciones para conservar estas áreas forestales es fundamental, y tendría que consistir en un diálogo con la sociedad, acompañado de una fuerte inversión económica, aunque sea basta difícil en el contexto actual de crisis económica.

El Club de Debate finalizó abriendo un diálogo entre los asistentes y los ponentes, donde algunos propietarios del público se quejaron de que si sus propiedades han sido arrasadas por el fuego, no pueden obtener ningún rendimiento económico y, menos todavía, invertir su dinero para recuperar el esplendor de años atrás.