UNIVERSIDAD DE NAVARRA

, de la Universidad de Navarra, analizó métodos complementarios para predecir seísmos: emisión de gases, comportamiento animal y sedimentos

“Las experiencias recientes de , como el que ocurrió el miércoles a 20 kilómetros de Van (Turquía), nos han demostrado que las normas de construcción sismorresistente no salvan vidas por sí solas, ni mitigan los desastres: tienen que acompañarse de otras medidas como la planificación urbanística y la pedagogía”. Así lo indicó Antonio Aretxabala, geólogo de la Universidad de Navarra, con motivo de su conferencia ‘España, un país sísmico: consecuencias arquitectónicas de los últimos ’, celebrada en el Planetario de Pamplona, dentro de las , la Innovación y la Tecnología del campus.

Como ejemplo, el profesor del Laboratorio de de la Escuela de mencionó el caso de Estambul, donde se espera un gran terremoto en los próximos 20 ó 30 años y ya se han comenzado a aplicar medidas preventivas. “Es una megalópolis de 12 millones de habitantes en la que el 60% de los edificios son vulnerables desde el punto de vista de la resistencia a los seísmos. Los códigos técnicos no son suficientes; debe planificarse el territorio acorde con la actividad que se espera de las fallas activas. En ello está implicada toda la comunidad: los ayuntamientos, el gobierno, las ONG…”, explicó.

“Aquí no hay conciencia de vivir en un país sísmico”

En contraste, comentó que en España “no tenemos conciencia de vivir en un país sísmico. Cuando ocurrió el terremoto de , la gente salió corriendo de los edificios, en lugar de quedarse a cubierto”. No obstante, insistió en que estos días se ha comenzado a percibir un cambio: “Los niños de están recibiendo formación sobre cómo comportarse ante un terremoto, del mismo modo que se hace en países con alta actividad sísmica como Japón, Colombia o EE. UU.”.

Antonio Aretxabala habló de la necesidad de profundizar en la investigación de diversos métodos complementarios para la predicción de seísmos, como la emisión de gases y la paleosismología, que consiste en estudiar capas de sedimento para analizar perturbaciones por seísmos y detectar épocas con movimientos más fuertes. También indicó que en China se estudia el comportamiento de los animales: “Algunas especies detectan terremotos con mucha anticipación, como las vacas y los elefantes. Los animales de compañía lo prevén unos minutos antes de que sucedan”.

Antonio Aretxabala y Cristina Sanz, también profesora de la Escuela de Arquitectura, participaron este verano en el congreso internacional Workshop of Civil Engineering and Urban Planning (). Tras la publicación de las actas, el comité organizador ha recomendado la ponencia presentada por ellos a una internacional de arquitectura Científica internacional. También han publicado recientemente el primer artículo de investigación sobre el terremoto de Lorca en la International Journal of Environmental Protection, fruto de su participación este verano en dicho congreso.