UNIVERSIDAD DE NAVARRA

El presidente de la Fundación Loewe, que participó en la presentación del , destaca que el diseño español “se mueve en lo modísticamente correcto”

“No hay moda sin artesanía”, afirmó ayer Enrique Loewe en la Universidad de Navarra. “La artesanía es una forma de sabiduría popular a la que hay que dedicar una mirada inteligente y generosa”, agregó el presidente de la Fundación Loewe, quien intervino en la presentación del Forun 2012, un espacio de reflexión y diálogo que este año trata acerca de la belleza y su poder transformador.

Con respecto a la moda española, Enrique Loewe destacó que “el diseño español se mueve en lo modísticamente correcto, siguiendo las tendencias de forma suave” y aseguró que “la moda necesita más verdad, más autenticidad”. Asimismo, se mostró preocupado por la formación de creadores y por que la enseñanza en la moda sea lo más completa y lo más abierta posible: “La unión de técnica, cultura y visión del mundo es muy importante para tener algo que decir en el mundo del diseño”, dijo.

El presidente de la Fundación Loewe, dedicada al impulso de jóvenes talentos en las áreas de música, poesía, diseño, y danza, habló también de la complejidad de la situación actual en todos los ámbitos y en especial en el mundo del diseño. “El total despiste en el que nos movemos es lo que provoca la perplejidad, la falta de seguridad en los creadores, etc.” pero también “la incertidumbre y la perplejidad dificultan la expresión de los diseñadores”.

En lo referente al replanteamiento del concepto moda, el empresario afirmó que “el pensamiento débil y el momento que nos toca vivir no facilita una reflexión acerca de hacia dónde tiene que ir la moda. Todos los indicios apuntan a que es necesario cambiar el sistema, repensar los valores sobre los que sujetamos nuestro imaginario colectivo. La moda es un reflejo de la sociedad, de los modos en los que la gente sueña y busca la felicidad. Pero vivimos un tsunami y la moda tiene que esperar y ver”.

Por último, señaló que “el mundo de la moda siempre ha sido un compañero fiel de la sociedad, de los estados de ánimo, pero este no es un buen momento”. “Occidente está aburrido”, dijo y declaró que “dentro de 5 o 10 años empezaremos a beber cultura de los países emergentes”.

Enrique Loewe

En 1965 Enrique Loewe empezó a trabajar con su padre, Enrique Loewe Knappe, en la casa familiar Loewe. Desarrolló su actividad profesional como director de Producto, director general y presidente de la compañía. Durante estos años, colaboró en la expansión nacional e internacional que experimentó la marca. En 1996 la empresa celebró su 150 aniversario y pasó a formar parte del Grupo Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH).
Enrique Loewe centró entonces su actividad en la Fundación Loewe, cuya presidencia ostenta desde su creación en 1988. En 1998, fue designado presidente de honor de Loewe por LVMH, representando al Grupo de Empresas Loewe en actividades de Relaciones Públicas, tanto en el ámbito nacional como internacional.