Siempre pensé lo ridículo que era que algunos estados, con criterios bastante subjetivos y cuestionables, tuviera una lista de nombres permitidos o prohibidos para que los padres llamen a sus hijos. La Ciudad de Buenos Aires por ejemplo, tiene una lista de criterios entre las que se encuentra la prohibición de poner nombres ridículos u ofensivos, además de una lista de nombres aprobados. El problema con esto es que se está coartando la libertad de muchas personas que en buena fe, quieren ponerle un nombre específico a su hijo (por la razón que fuere).

En Estados Unidos aparentemente no hay ninguna ley al respecto, y los padres pueden llamar a sus hijos como quieren. En 2008, una empresa que decoración de pasteles se negó a escribir “Feliz cumpleaños Adolf Hitler”, y lo denunció a la policía. Sucede que una pareja (Heath y Deborah Campbell) de dudosa cordura había llamado a sus hijos Adolf Hitler, JoyceLynn Aryan Nation (Nación Aria) y Jeannie Honszlynn Hinler (no se si hubo algún nazi famoso con este nombre, pero se asemeja mucho a Heinrich Himmler, el jefe de las SS).

La noticia resurgió en estos momentos la justicia dictaminó que le quitarían la custodia a los padres. Según lo que comentan los padres, ellos jamás han maltratado a sus hijos, pero la justicia dice haber recogido la cantidad de evidencia suficiente como para confirmarlo. En caso de que realmente los maltraten, no me cabe duda de que el Estado debe intervenir para proteger la libertad y la seguridad de los niños, que no tendrían forma de defenderse.

Dejando un poco de lado este extraño caso, me gustaría conocer las opiniones de los lectores, pero no que insulten a los padres (porque estaríamos todos de acuerdo en eso), sino que analicen la situación en más profundidad. ¿Debería el Estado tener una lista de nombres permitidos y prohibidos? Y si es así, ¿cómo se determinarían esos nombres? ¿Habría que prohibir los nombres de todos los delincuentes de la historia? ¿Con qué criterios se determina que un nombre es “ofensivo”? Adolf Hitler es justamente el extremo, y suele ser usado como el ejemplo de la maldad, pero hay muchos más genocidas en la historia de la humanidad, e incluso a Joseph Stalin se le atribuyen más muertes que a Hitler.

Y volviendo con la familia Campbell, en el hipotético caso de que críen a sus hijos con todos los criterios de unos “buenos padres”: que los alimenten bien, les den cariño, los lleven al colegio, no los maltraten y todo eso. ¿Podría el Estado que aprobó esos nombres en un principio, obligarlos a cambiar de nombre, o peor, quitarles la custodia (y llevarlos a vivir a un orfanato o a la casa de un asistente social)?

Finalmente, ¿se imaginan qué habría pasado, y cómo habrían reaccionado la opinión pública y los medios si los padres fuesen homosexuales en lugar de un hombre y una mujer?