UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Una experta de Médicos Sin Fronteras destaca en la Universidad de Navarra que su tratamiento es caro, ineficaz o inexistente

“Cada tres segundos muere una persona en el mundo por enfermedades tropicales olvidadas. En su mayoría se trata de enfermedades infecciosas cuyo tratamiento es caro, ineficaz o inexistente”. Silvia Morote, de Médicos Sin Fronteras, explicó en la Universidad de Navarra la labor humanitaria que desarrolla la ONG frente a patologías como Chagas, leishmaniasis visceral o enfermedad del sueño, entre otras.

En concreto, sobre la enfermedad de Chagas, una de las más comunes, la experta se mostró optimista y aseguró que, pese a las limitaciones actuales, el control, diagnóstico y tratamiento es posible y necesario. “Es imprescindible establecer compromisos a largo plazo entre laboratorios, y financiadores para aumentar la de forma sostenible”, indicó.

Silvia Morote participó, junto con el director del Instituto de Salud Tropical del centro académico, Paul Nguewa, en una Jornada sobre enfermedades olvidadas organizada por las profesoras Silvia Pérez y Silvia Galiano, de la Facultad de Farmacia. En la presentación intervino además el director de la unidad I+D de Medicamentos y del Centro de Investigación en Farmacobiología Aplicada (CIFA), Antonio Monge, y se proyectó el video “Intocable mojado” sobre .

Más de 1.000 millones de afectados

Según destacaron los especialistas, la Organización de la Salud reconoce 17 enfermedades tropicales desatendidas u olvidadas. Asimismo, más de 1.000 millones de personas padecen una enfermedad de este tipo y más de 3.000 millones podrían padecerla.

Desde el Instituto de Salud Tropical de la Universidad de Navarra apelaron a la colaboración de todos para encontrar la cura a estas enfermedades. “No solo tienen que moverse las industrias farmacéuticas. Desde el instituto trabajamos en colaboración con hospitales y centros de investigación de de países en vías de desarrollo para encontrar soluciones”. El objetivo es, según Paul Nguewa, ampliar la investigación a más enfermedades (bacterianas, parasitarias, víricas…) y a la búsqueda de fármacos. También cuenta con una parte docente para ayudar en la formación de investigadores.