UNIVERSIDAD DE NAVARRA

Así lo afirmó el jesuita y matemático Javier Leach, en el seminario «El lenguaje de la Matemática y el lenguaje de la Religión»

«Hay algo en lo que la inteligencia artificial no podrá superar a la inteligencia humana, la conciencia. El robot nunca va a responder al modo de la libertad humana, nunca va a responder a una opción personal; en los procesos de decisión siempre va a haber algo mecánico», afirmó en la Universidad de Navarra Javier Leach, colaborador honorífico de Sistemas Informáticos y Computación en la Universidad Complutense de Madrid.

El experto jesuita participó en un seminario organizado por el Grupo de Investigación «Ciencia, Razón y Fe» (CRYF) del centro académico, con el título El lenguaje de la Matemática y el lenguaje de la Religión. Javier Leach destacó que los sistemas matemáticos son un pozo sin fondo: «Es difícil controlar su progreso. Su crecimiento puede ser como el cáncer; si no lo controlamos externamente el crecimiento matemático se nos puede escapar de las manos».

Por otro lado, el matemático Javier Leach expuso su punto de vista sobre la relación ciencia y fe. «Pienso que en esa relación la teología tiene que tomar una iniciativa de acercamiento al mundo científico». Asimismo, resaltó que la ciencia por su propia naturaleza y por su metodología tiende a aislarse; sin embargo, la reflexión teológica y filosófica necesariamente tiene que estar abierta a todas las realidades humanas. «Hay matemáticos que están abiertos y otros no, pero el lenguaje matemático se ha ido cerrando sobre sí mismo. En mi opinión, es un lenguaje abierto, en él se insinúa la posibilidad de un salto metafísico y toda persona puede darlo porque es algo propio del ser humano: ser consciente de las propias limitaciones y hacerse esas últimas preguntas».