UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– La Universidad de Navarra, en colaboración con el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro, celebran el “I Ciclo Arquitectura, Deporte y Sociedad”

El Reyno de Navarra Arena, con capacidad para 12.000 espectadores, cuenta con la “versatilidad” como uno de sus puntos fuertes, gracias a un buen número de gradas fijas y móviles que conforman nuevos espacios de “carácter multifuncional”. Así lo afirmó Carmelo Fernández, arquitecto responsable del proyecto, durante el “I Ciclo Arquitectura, Deporte y Sociedad”, organizado por la Universidad de Navarra y el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro.

“Esto no es un proyecto de arquitecto, es un proyecto de sociedad. Queremos acoger cualquier tipo de espectáculo sin que haya ningún problema funcional”, agregó Fernández, quien subrayó la gran capacidad de adaptación del recinto para grandes eventos: “La facilidad para la entrada de camiones y su gran capacidad, tanto para arriba como bajo tierra, es crucial a la hora de brindar opciones a los gestores de eventos”.

En la sesión, centrada en el análisis del pabellón Reyno de Navarra Arena, participaron también el pelotari Mikel Idoate, el profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra Rafael Araujo y la gerente de Grandes Recintos de la Comunidad de Madrid Beatriz Martínez. La sesión estuvo moderada por Javier Saralegui, director de Deportes en Onda Cero Navarra.

Sacar rentabilidad con eventos no deportivos

Poniendo el foco en la rentabilidad del recinto, Beatriz Martínez afirmó que “el mercado ha cambiado muchísimo en los últimos años” y que no hay que pensar en un pabellón meramente deportivo sino también en eventos más rentables. “Ahora que la Administración no puede soportar el coste ni las pérdidas en determinados tipos de eventos, hay que empezar a pensar en sacar rentabilidad por otras vías, entre ellas la música en vivo”, indicó Martínez.

Más centrado en el aspecto deportivo, el pelotari Mikel Idoate destacó los pros y los contras de una construcción de esta envergadura: “Para un pelotari el sonido es muy importante y aquí se pierde un poco, pero creo que lo compensa el hecho de estar jugando ante 3.000 personas”. Esa capacidad para atraer a tanto público es una de las ventajas que valora del recinto: “El Arena puede ir destinado a partidos importantes, aquí se pueden jugar finales. Para los pelotaris y en general los deportistas navarros será crucial contar con tanto público jugando en casa”.

Por su parte, Rafael Araujo ha destacado la ubicación “idónea y accesible” del pabellón cuya conexión con las rondas es “clave”, además de estar en “una zona con grandes capacidades de aparcamiento”.

La próxima sesión del Ciclo Arquitectura, Deporte y Sociedad, que lleva como título “El velódromo Miguel Indurain”, tendrá lugar el 26 de febrero en el Auditorio del COAVN. El evento está organizado por el Centro de Estudios Olímpicos y la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra con la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro (COAVN).