UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO DE MURCIA

XXIV Jornadas Murcianas sobre Hipertensión Arterial

Asegura José Abellán, director de la Cátedra de Riesgo Cardiovascular de la UCAM y presidente de la Sociedad Murciana de Hipertensión Arterial y Riesgo Cardiovascular en las XXIV Jornadas Murcianas sobre Hipertensión Arterial

La primera causa de muerte en España, según los últimos estudios, son las enfermedades cardiovasculares, por encima de la mortalidad por cáncer. “Y en la Región de Murcia también, donde lo más llamativo es que sostiene unas tasas, pese a ser una comunidad mediterránea, muy elevadas de cardiopatías isquémicas y sobre todo de mortalidad por ictus. En la mujer, la primera causa es el ictus”, ha señalado José Abellán, director de la Cátedra de Riesgo Cardiovascular de la UCAM y presidente de la Sociedad Murciana de Hipertensión Arterial y Riesgo Cardiovascular, organizadora del evento. Al respecto ha incidido en que esto pone en sobreaviso a la sociedad que debe de extremar la vigilancia de los factores que conducen a este desarrollo de exceso de mortalidad. “El más relacionado es la hipertensión arterial, lo que nos alerta de la importancia de su control estricto para evitar complicaciones”.

Más longevos

El hecho de vivir cada vez más años también repercute en el aumento de estas enfermedades, ya que “la carga de las enfermedades cardiovasculares va en función de los tiempos de exposición a los factores de riesgo cardiovasculares, por ejemplo el tabaquismo”, ha señalado el doctor Abellán, quién ha añadido que el hecho de que ahora hay más mujeres fumadoras que antes supone que a medio plazo el desarrollo de complicaciones cardiovasculares va en aumento en este sector.

Educar para prevenir

La clave es la educación, así de rotundo se muestra el catedrático de la UCAM sobre la importancia de la prevención primaria en edades infanto-juveniles. Ha incidido que hay dos aspectos importantes: la genética, que “afortunadamente nos trasmite unas tasas de HDL muy elevadas, comparado con otras poblaciones mediterráneas, una genética que nos protege en cierto modo”; y la exposición a factores ambientales, “el que tengamos mayor sedentarismo, consumo de grasas saturadas, obesidad, tabaquismo… deteriora notablemente nuestras arterias” y conlleva todas las tasas señaladas.