UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA
 
Hablando de manera general, ante un ataque, la evidencia más reciente indica que la mejor defensa posible es a través de una buena organización. Ésta es la conclusión de un equipo de la Facultad de Matemáticas que preguntó si la estructura de un organismo podría revertir el proceso habitual mediante el cual, en comparación con un organismo homogéneo o carente, la probabilidad de que un patógeno se propague a través de ese organismo se amplifica. A medida que aumenta la virulencia del ataque. Los últimos resultados responden afirmativamente a esta pregunta y demuestran matemáticamente que la probabilidad de que el efecto de la selección natural sobre la extensión de un patógeno hipotético se reduzca dependiendo de la estructura adoptada por el organismo.
 
El resultado es el resultado del trabajo de un equipo de Matemáticas dirigido por el profesor de la USC Fernando Alcalde e integrado por Pablo González Sequeiros (USC) y Álvaro Lozano Rojo, del Centro Universitario de Defensa de Zaragoza. Antes de este nuevo hallazgo, de lo que PLOS ONE informa en el artículo “Transiciones de régimen evolutivo en poblaciones estructuradas”, el equipo comenzó a partir de trabajos anteriores en los que descubrió la existencia de arquitecturas (diseños) que reducen la probabilidad de invasión de una red. contra el ataque de patógenos, así como sobre la complejidad del cableado en redes biológicas y tecnológicas.
 
En modelos simples, el equipo de matemáticos muestra en este nuevo trabajo en PLOS ONE la posibilidad de múltiples transiciones entre los fenómenos de amplificación y reducción de la selección natural siguiendo patrones muy particulares. Los mismos investigadores señalan que ahora “el desafío es identificar los mecanismos estructurales que favorecen este tipo de robustez frente a la invasión, tanto en modelos simples como en redes neuronales y cerebrales de diferentes especies”.
 
Los autores de este nuevo trabajo se integran como un equipo en el grupo interuniversitario ECSING y en el grupo interdisciplinario de Análisis de datos BIOMAT de la USC, coordinado por el profesor Antonio Goméz Tato. Creado recientemente, BIOMAT se centra en la investigación en biomatemática y el análisis de datos genéticos y genómicos. El proyecto cuenta con la financiación de la Agencia Estatal de Investigación y la Xunta de Galicia a través de su programa de ayudas a la consolidación de grupos con potencial de crecimiento. También colaboran el gobierno de Aragón y el Centro Universitario de la Defensa de Zaragoza.