UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Las particularidades de la geografía y la orografía del Mediterráneo occidental hacen que no sea posible aplicar en esta región los índices que sirven para comprender y prever los fenómenos meteorológicos en amplias zonas del planeta. Por ejemplo, no es aplicable el índice Oscilación del Atlántico Norte (NAO), que en cambio sí se utiliza para hacer previsiones en la mayor parte de la Europa occidental. Por ello, climatólogos de la UB crearon Oscilación del Mediterráneo Occidental (WeMOi), un índice específico para la región mediterránea. Después de más de diez años de funcionamiento, WeMOi ha sido reconocido como una herramienta útil y rigurosa, y se ha incorporado a la decena de índices de este tipo que recoge la web de la Unidad de Investigación Climática (CRU), una de las instituciones más reputadas internacionalmente en el estudio del cambio climático. A partir de ahora, los autores de WeMOi se plantean trabajar en la aplicación práctica del índice, que se ha revelado como un buen indicador del riesgo de precipitaciones intensas en esta área del Mediterráneo, así como poner en marcha futuras colaboraciones con el Servicio Meteorológico de Cataluña.

El índice WeMOi se calcula midiendo la presión atmosférica en dos puntos del área Mediterránea: por un lado, el suroeste de la península ibérica, en el observatorio de San Fernando (Cádiz); por otro, el Valle del Po, en el norte de Italia, concretamente en el observatorio de Padua (Venecia). Los demás índices que recoge la CRU también se basan en la presión atmosférica medida en dos puntos estratégicamente situados. Cuando los valores de los índices se encuentran en una situación considerada normal o habitual, se encuentran en la llamada fase positiva; mientras que cuando los valores se alteran, se entra en la fase negativa del índice. En el caso del WeMOi, cuando hay bajas presiones en el golfo de Cádiz y anticiclón al norte de Italia, el índice se encuentra en lo que se llama un valor negativo, y hay un riesgo considerable de precipitaciones elevadas. De hecho, las lluvias torrenciales que tienen lugar en el este de la península ibérica coinciden con la fase más negativa del WeMOi, en el mes de octubre.

El catedrático de Geografía Física y actual director del Instituto de Investigación del Agua (IdRA), Javier Martín Vide, presentó un primer ensayo del índice en 2002. En 2006, el mismo Martín Vide y el también climatólogo del departamento de Geografía de la UB Joan Albert López Bustins publicaban el artículo «The Western Mediterranean Oscillation and rainfall in the Iberian Peninsula» en International Journal of Climatology. El WeMOi sigue siendo una de las principales líneas de investigación del Grupo de Climatología de la UB, dirigido por Martín Vide, y concretamente está siendo objeto de estudio por parte de Laia Arbiol Roca, investigadora predoctoral de dicho grupo.