UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– Bibi Rusell, diseñadora de Bangladesh, invitada por la Universidad de Navarra, impartió una conferencia a los alumnos de Diseño

“Con mis diseños quiero preservar la herencia de mi país, fomentar la creatividad, crear empleo, empoderar a las mujeres y contribuir a la erradicación de la pobreza. Este es mi compromiso”, afirmó en la Universidad de Navarra la diseñadora y modelo bengalí Bibi Rusell. “Cuando la gente ve mis colecciones, quiero que entiendan y aprecien todo el trabajo y el esfuerzo que han necesitado”, matizó.

La diseñadora, invitada al centro académico por ISEM Fashion Business School, impartió una conferencia a los alumnos del grado de Diseño de la Escuela de Arquitectura y conoció la actividad de Tantaka, el banco de tiempo solidario de la Universidad.

Tras bajarse de las pasarelas y trabajar para firmas de renombre en el mundo de la moda, fundó su propia marca, “Bibi Productions”. Con este proyecto ha creado y popularizado el concepto de “Moda para el desarrollo”, que le ha situado como uno de los agentes protagonistas y más influyentes para el desarrollo de su país, Bangladesh.

Todos los productos que realiza la diseñadora bengalí están hechos a mano. En su trabajo une la cultura occidental moderna con la cultura y creatividad de los tradicionales productores de Bangladesh. Utiliza siempre materiales del propio país, con sus procesos de trabajo, por y para ese país. “El proceso es precioso, no se puede perder”, defiende. “Hay que transmitirlo a los jóvenes -añade-, porque es muy gratificante para cualquiera tener una prenda o un accesorio hecho a mano”.

Bibi Russell está abanderando la próxima revolución en el mundo de la moda: la revolución de la sostenibilidad: “Las marcas tienen que ser responsables de todo el proceso de producción en la cadena de valor, pero su compromiso va más allá: contribuir al desarrollo económico y social de cada país a través de la moda, sobre todo en los países pobres”.

Ver la belleza de cada país

“Yo no veo pobreza en Bangladesh, a pesar de ser uno de los países más pobres del mundo; veo la belleza de mi país”, destacó. Y lo mismo hace, según dice, cuando trabaja en Colombia, en Brasil, en México: “Primero paso tiempo con ellos, conozco su cultura, su forma de trabajar, su forma de vivir y no me siento extranjera, me siento del país en el que estoy. Ahora me siento española. Pero no se trata de preguntar sino de observar. Abro los ojos y aprendo. La clave está en simplificar el diseño; dime cómo lo haces y yo te diré cómo hacerlo sencillo”.

Entre los más de treinta premios que ha recibido a lo largo de su trayectoria profesional destaca el de “Mujer del Año” por la revista Elle en 1997 o como “Mujer Emprendedora del Año” por la Fundación de Mujeres Emprendedoras en 1999. Además, ese mismo año fue reconocida por la UNESCO como “Designer for Development” y dos años más tarde, como Artist for Peace (2001). “Tenéis que creéroslo. Podemos hacer lo mismo que los hombres, si nos dan las mismas condiciones”, afirmó dirigiéndose a las alumnas.

En sus más de veinte años de profesión Bibi Russell ha ejercido de modelo para revistas como Vogue, Marie Claire, Harper’s Bazaar o Cosmopolitan, y ha trabajado con grandes marcas internacionales como Yves Saint Laurent, Kenzo, Karl Lagerfeld o Armani. Tras estudiar en la London College of Fashion durante los años 70, regresó a su país en 1995 donde fundó “Bibi Productions”.