UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– La investigadora Dolores López presenta en la Universidad de Navarra el estudio “Las mujeres en Navarra y los indicadores de género”

“La brecha salarial está vinculada en gran medida al mayor peso del trabajo parcial entre las mujeres y este al hecho de ser madre”. Así lo afirma la investigadora Dolores López, profesora de Geografía Humana de la Universidad de Navarra y autora del estudio “Las mujeres en Navarra y los indicadores de género. Análisis conceptual y metodológico”, presentado hoy en el centro académico con motivo del Día Internacional de la Mujer.

El trabajo, que se publicará en el próximo número de la revista Príncipe de Viana, realiza un análisis de la situación de la mujer en la Comunidad foral a partir de los indicadores de género desarrollados por el Instituto de Estadística de Navarra ((Na)Stat). La investigadora pone en valor esta metodología, ya que permite “tener una visión global de la perspectiva de género mediante un indicador específico e intuitivo que compara de manera sencilla, las diferencias entre varones y mujeres, en diferentes ámbitos: población, salud, educación, trabajo, justicia, condiciones de vida, ocio y deporte, y, tecnologías de la información”, explica.

Según la autora, con los datos recogidos en estos indicadores de género se aprecian situaciones de mayor vulnerabilidad femenina en la infrarrepresentación política y en situaciones relacionadas con la actividad laboral, como son las tasas de paro o la brecha salarial y también situaciones de mayor vulnerabilidad masculina en los niveles de mortalidad. A su vez, se reflejan transformaciones que tienden a procesos de homogeneidad como son “el consumo de alcohol y tabaco o el uso de las nuevas tecnologías, e incluso situaciones donde la mujer ha sobrepasado a los varones como en la feminización del alumnado universitario”, subraya.

Tener buenas estadísticas para visibilizar situaciones de vulnerabilidad

La complejidad, asegura Dolores López, es especialmente acusada en el caso de la brecha salarial. “En muchas ocasiones son las elecciones personales asociadas a tener hijos o a cuidar a los progenitores mayores las que penalizan a las mujeres”, señala. Con el dato global, a su juicio, se aprecian las diferencias salariales pero no necesariamente las discriminaciones. “¿Trabajar a tiempo completo o tiempo parcial es fruto de una elección libre o no?”, se pregunta. “Además de comparar situaciones laborales iguales o muy semejantes, hay que tener en cuenta las elecciones personales que llevan, especialmente a las mujeres, a optar por una jornada reducida”, afirma.

Los datos de la Encuesta Social y de Condiciones de Vida del Instituto de Estadística de Navarra muestran que en 2017, 3 de cada 10 mujeres trabajadoras en Navarra lo hacen a tiempo parcial (frente a 1 de cada 10 varones). “Cuando comparamos las razones entre varones y mujeres vemos que la familia es la principal razón (41,3%), seguida de no encontrar trabajo a tiempo completo (28%). En el caso de los varones la razón más señalada es no encontrar trabajo a tiempo completo”, explica. Sin embargo, en su opinión, es preciso seguir trabajando para tener un sistema estadístico con un mayor nivel de detalle que incluya no solo la variable varón/mujer sino también otras características como puede ser la discapacidad. “Tener datos estadísticos con un buen nivel de desagregación permite visibilizar a las mujeres, sus situaciones de vulnerabilidad y de esta manera, buscar soluciones” asegura la autora.

Añadir la perspectiva “hogar”

Además de incluir las preferencias, la profesora Dolores López propone mejorar las estadísticas añadiendo en mayor medida la perspectiva de “hogar”. Por ejemplo, “la información sobre las tasas de paro de varones y mujeres aportan información individual, pero saber el número de hogares donde ambos progenitores están en paro o los hogares monomarentales donde la madre está en paro, por ejemplo, aporta una información más cercana a los escenarios cotidianos”.

En esta misma línea, la profesora destaca la necesidad de “ampliar la mirada a la igualdad para incluir no solo los espacios públicos sino también la vida intrafamiliar y la búsqueda de armonía entre el trabajo, la familia y la vida personal”. Asimismo, plantea que los estudios de conciliación incorporen en mayor medida a los varones. “Debe producirse una corresponsabilidad de las responsabilidades familiares para que la incorporación de la mujer al mercado laboral se produzca en paralelo con la incorporación de los varones a las tareas del hogar”.

La autora del estudio, que se presentó en el Congreso de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, apuesta por contextualizar la realidad de la mujer con una mirada global, en el espacio y en el tiempo: “Es posible congratularse por los logros en materia de igualdad sin dejar de ser autocríticos para que estos se consoliden y extiendan. Las narrativas discursivas imperantes están alimentando discursos de confrontación y es preciso articular espacios de diálogo y análisis basados en evidencias y en datos..

Releer la historia en clave femenina: las contribuciones de las mujeres navarras

El estudio “Las mujeres en Navarra y los indicadores de género” se enmarca en los estudios sobre la mujer del grupo GENOVIFEM de la Universidad de Navarra. Mª Cruz Díaz de Terán, coordinadora de la línea de investigación de este grupo, subraya la necesidad “de releer la historia en clave femenina, devolviéndoles a las mujeres el protagonismo real que han tenido en los diversos campos científicos”. En este camino, señala, “el reconocimiento de las contribuciones de las mujeres de Navarra es un paso adelante imprescindible para conocer la historia completa de la Comunidad foral”.

Por su parte, Mercedes Jover, vocal de la Junta de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra, mostró su satisfacción por colaborar con esta línea de investigación que pone de relieve “la otra mitad de la historia”, a través de grandes y pequeños nombres de mujeres.