UNIVERSIDAD DE MÁLAGA

El catedrático emérito de la Universidad Complutense recibe la distinción en una ceremonia celebrada en el Rectorado

Heliodoro Carpitero Capell, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid y promotor del desarrollo de la Psicología en España en los últimos 50 años, es, desde hoy, nuevo doctor honoris causa por la Universidad de Málaga, el primero propuesto por la Facultad de Psicología.

La ceremonia de investidura se ha celebrado esta tarde en el Rectorado, en un acto presidido por el rector, José Ángel Narváez, y en el que ha ejercido el papel de padrino el catedrático de Psicología Básica de la UMA Julián Almaraz, quien ha desgranado su extensa carrera a lo largo de las últimas décadas, en las que se ha convertido en un referente de esta especialidad.

Carpintero Capell es doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Psicología en las Universidades Autónoma de Barcelona, Valencia, y Complutense de Madrid. Fundador y director de la ‘Revista de Historia de la Psicología’, y fundador y primer presidente de la Sociedad Española de Historia de la Psicología, es miembro de honor del Consejo General de los Colegios de Psicólogos de España, académico “associé” de la Académie Royale de Belgique y Académico de Número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas de España (2000) y de la Academia de Psicología de España (2015).

Discípulo de José Luis Pinillos, tuvo el honor de contar con José Luis López Aranguren como director de su memoria de licenciatura. También fue íntimo amigo de Julián Marías –a quien considera su maestro-, bebió de las fuentes de Ortega y Gasset y de varios ilustres malagueños, como Francisco Giner de los Ríos, José Germain, María Zambrano, Miguel Prados Such o Antonio Linares Maza.

Elogios a Málaga

Así lo ha resaltado en su discurso de agradecimiento, presenciado in situ por la rectora de la Universidad de Valencia, Mavi Maestre, en el que se ha mostrado muy emocionado por recibir el reconocimiento de la Universidad de Málaga, “tan enraizada en la ciudad, admirable por sus raíces fenicias y mediterráneas y por su pasado histórico, por no hablar de su belleza natural y su acervo cultural”.

La historia de la Psicología ha sido el objetivo principal del nuevo doctor honoris causa, quien, además de documentar el origen de esta materia, se ha implicado a lo largo de los años en formar vocaciones en la Universidad y en defender el ejercicio profesional de la Psicología, convencido de que ésta, como ciencia y como práctica, “tiene como finalidad contribuir a mejorar la calidad de la vida humana”.

Tal y como ha dicho al concluir su discurso, titulado ‘Una Psicología centrada en la persona’: (…) Ajusta, acuerda y enfoca la psicología de nuevo hacia la persona y su vida, para que logren su posible plenitud”. “Estoy convencido – ha añadido- de que esta tarea es, para los psicólogos, parte esencial de nuestra más honda responsabilidad y nuestro deber”.

Valores

El homenajeado ha tomado los elementos que le acreditan como nuevo doctor honoris causa por la Universidad de Málaga -el título, la medalla, el birrete, los guantes, el Libro de la Ciencia y el anillo- de manos del rector, José Ángel Narváez, quien ha resaltado sus méritos y ha asegurado que “representa los valores éticos, científicos y humanos del docente, del investigador, del hombre que ha dedicado su vida a la Universidad Pública, enriqueciéndola y ensanchando sus horizontes”.

Narváez ha recordado que Carpintero dispone de “los valores de un filósofo que se acercó a la Psicología con amplitud de miras, considerando a una y a otra como dos caras de una misma moneda; en la certeza de que todo proceso psicológico se encuentra necesariamente unido a una reflexión filosófica, y que al final lo que importa es el conocimiento de la persona”.

“La Psicología es ese territorio intelectual en el que confluyen las Humanidades, las Ciencias Sociales y las Ciencias de la Salud –ha añadido el rector-, que ha concluido recordando que el mérito de Heliodoro Carpintero es que, “instalado en el curso del tiempo, se ha acercado a la Historia de la Psicología y la ha escrito. Y en su altura científica ha logrado algo reservado a unos pocos elegidos: que, analizando la historia, ya haya hecho historia”.