UNIVERSIDAD DE BARCELONA

Investigadores de la UB y del IDIBELL impulsan una campaña de captación de fondos para diagnosticar funcionalmente las alteraciones de treinta pacientes con GRINpatías y diseñar tratamientos personalizados para mejorar sus condiciones de vida.

Este trastorno genético, causado por mutaciones de los genes GRIN, altera el desarrollo cerebral y causa discapacidad intelectual, alteraciones del movimiento y, en determinados casos, epilepsia.

Los trastornos relacionados con mutaciones de los genes GRIN, las llamadas GRINpatías, son una enfermedad neuropediátrica ultraminoritaria, con tan sólo 500 casos diagnosticados en todo el mundo. Esta enfermedad genética altera el correcto desarrollo del cerebro y causa graves problemas, tales como discapacidad intelectual, alteraciones de la actividad motora y de la conducta social, trastornos digestivos y epilepsia. Un equipo de investigadores liderados por Xavier Altafaj, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Bellvitge (IDIBELL), y David Soto del Cerro, profesor de la Facultad de Medicina de la UB, ha desarrollado un proyecto para estudiar el alcance funcional de este tipo de trastornos y diseñar terapias personalizadas. Esta estrategia terapéutica, en la que también participa el equipo de la investigadora Àngels García Cazorla, del Hospital de Sant Joan de Déu, y la Dra. Mireia Olivella, de la Universidad Pompeu Fabra, ha servido para tratar con éxito a una paciente, que ha mejorado notablemente su capacidad motora y comunicativa.

Con el objetivo de trasladar esta estrategia exitosa a treinta pacientes, de España y de otros diez países europeos, los investigadores han iniciado una campaña de micromecenazgo en la plataforma Precipita de FECyT. La campaña de captación de fondos se mantendrá activa hasta el 23 de junio de 2019 con el fin de recaudar una financiación óptima de 25.000 euros. “Esta financiación permitirá entender las alteraciones moleculares derivadas de las mutaciones que provocan la enfermedad, aportar un diagnóstico molecular y funcional y evaluar diversas estrategias terapéuticas para su posterior traslación a la práctica clínica”, explica David Soto del Cerro, que también forma parte del Instituto de Neurociencias de la UB.

Estudiar cada mutación de manera individual

La investigación desarrollada por estos investigadores y por otros grupos de investigación ha demostrado que las mutaciones de los genes GRIN provocan un cambio de la funcionalidad de los receptores NMDA. En determinados casos las mutaciones provocan una menor función, mientras que en otros cambios la función se ve exacerbada. Ambas situaciones provocan un desequilibrio en la transmisión sináptica de las neuronas y por tanto afectan el desarrollo del cerebro y su correcto funcionamiento.

La causa genética y las manifestaciones clínicas de las GRINpatías son variables. Así, aunque en determinados casos las alteraciones son leves, la gran mayoría de niños con GRINpatía presentan una discapacidad intelectual muy severa y una hipotonía (reducción del tono muscular) muy grave. Esta variabilidad hace que sea necesario estudiar cada una de las mutaciones de manera individualizada, para poder diagnosticar el trastorno concreto de cada paciente y diseñar así un tratamiento personalizado. “Cuando hablamos de medicina personalizada hablamos de entender las consecuencias de la mutación, para así poder administrar un tratamiento que normalice la función de los receptores NMDA”, explica Xavier Altafaj.

Mejorar las condiciones de vida de treinta pacientes europeos

Esta estrategia terapéutica ha tenido los primeros resultados positivos en un estudio piloto en el que los investigadores han demostrado el beneficio de una terapia personalizada con un aminoácido libre de efectos secundarios. Después del tratamiento los investigadores observaron una mejora significativa tanto en las habilidades comunicativas como en la actividad motora de la paciente con GRINpatía.

Ante estos resultados, treinta familias han solicitado el análisis de las mutaciones de sus hijos, el llamado diagnóstico molecular funcional, que les permitiría identificar el impacto de sus mutaciones. La identificación de la mutación y de sus efectos posibilitaría el diseño de terapias personalizadas para mejorar los síntomas y las condiciones de vida de los pacientes y de sus familias, que sufren la severidad de esta patología y también el desamparo clínico y terapéutico, al tratarse de una enfermedad minoritaria y poco estudiada.

El objetivo de esta campaña es poder ofrecer a las personas afectadas por este tipo de enfermedades estudios personalizados en el marco del servicio nacional de salud y sin un coste extra para los pacientes.

“Actualmente disponemos de la metodología y de los conocimientos necesarios para categorizar las consecuencias de cada tipo de mutación, pero necesitamos recursos para estudiar cada caso concreto y evaluar los tratamientos personalizados. Las donaciones de esta iniciativa de micromecenazgo serán utilizadas, en su totalidad, para contratar personal de apoyo a la investigación que llevará a cabo la evaluación funcional de las mutaciones de los genes GRIN”, explica David Soto.

Un algoritmo predictivo para acelerar el diagnóstico

Además, este estudio contribuirá a un objetivo a más largo plazo: la creación de un algoritmo predictivo que permita anticipar las consecuencias funcionales de las mutaciones que se identifiquen en el futuro. “Este algoritmo podría acelerar el diagnóstico molecular y el inicio de un tratamiento personalizado de los pacientes con mutaciones de los genes GRIN, con lo que se atenuarían de forma significativa las consecuencias negativas de su disfunción”, concluye Xavier Altafaj.