UNIVERSIDAD DEL PAÍS VASCO

▪ El laboratorio dirigido por la Dra. Jimena Baleriola, en el centro Achucarro, inicia un proyecto dotado con 143.000 dólares que aspira a entender las causas de la muerte neuronal en la enfermedad de Alzheimer.

▪ La concesión de esta ayuda es además un reconocimiento a la trayectoria y ámbito de trabajo de la investigadora, por la gran competencia mundial por estos proyectos.

La Dra. Jimena Baleriola Gómez de Pablos, investigadora Ikerbasque en el centro de investigación Achucarro Basque Center for Neuroscience (Achucarro) de Leioa, ha obtenido una de las ayudas que anualmente concede la Asociación Norteamericana de Alzheimer, la principal institución de apoyo a las personas afectadas por esta enfermedad en todo el mundo.

Esta ayuda, conseguida en concurrencia competitiva con centros y laboratorios punteros en investigación de todo el mundo supone además un reconocimiento al programa de investigación que lidera la Dra. Baleriola en Achucarro, que en los próximos años contará con 143.000 dólares para desarrollar una nueva vía de investigación sobre la enfermedad de Alzheimer.

EL PROYECTO

Las neuronas poseen unas extensiones denominadas, de forma general neuritas, implicadas en la comunicación celular. Cuando se produce una enfermedad en el cerebro, las neuritas son capaces de detectar moléculas nocivas para este órgano, como es el caso del péptido beta amiloide, que está implicado en el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer. La presencia de este péptido en el cerebro provoca cambios locales en las neuritas que se propagan hacia el cuerpo neuronal (soma) llevando eventualmente a la muerte neuronal.

El objetivo de este proyecto es determinar si los cambios locales producidos en las neuritas están regulados de forma exclusiva por la propia neurona, o si las células no neuronales del cerebro, la glía, también participan en dicho proceso. La hipótesis de trabajo es que las células gliales sí que contribuyen a los cambios locales inducidos en las neuritas. De ser así, seremos capaces de entender mejor cómo mueren las neuronas cuando se ven afectadas por la enfermedad de Alzheimer, y eventualmente, buscar estrategias terapéuticas para evitar o paliar este daño.

JIMENA BALERIOLA GÓMEZ DE PABLOS

Nacida en Oviedo en 1978, es licenciada en Bioquímica por la Universidad Complutense de Madrid. En 2008 se doctoró por el Departamento de Bioquímica y Biología Molecular I de esa misma universidad tras realizar su Tesis Doctoral en el Centro de Investigaciones Biológicas (CIB-CSIC, Madrid) sobre los mecanismos básicos de muerte celular durante el desarrollo del sistema nervioso central. En 2010 se incorporó como investigadora postdoctoral al centro Taub del estudio del Alzheimer de la Universidad de Columbia (Nueva York, EEUU). Tras 6 años de estancia en EEUU, consiguió una plaza de investigadora con la Fundación Ikerbasque que le ha permitido establecer su propio grupo de investigación en el centro ACHUCARRO, con el objetivo de avanzar en la comprensión de cómo afecta la comunicación entre las neuronas y las células gliales al funcionamiento del cerebro normal y enfermo.

SOBRE ACHUCARRO

Achucarro Basque Center for Neuroscience (comúnmente denominado centro “Achúcarro”) es un centro de investigación fundamental centrado en el estudio de la biología del cerebro, tanto sano, como en casos de enfermedad.

Con sede en Leioa, en el Parque Científico de la UPV/EHU, es una iniciativa del Departamento de Educación del Gobierno Vasco, y en que el participan Ikerbasque, la Fundación Vasca para la Ciencia; la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y BIOEF, la Fundación Vasca para la Innovación e Investigación Sanitarias, creada a mediados de 2012, y que actualmente cuenta con una plantilla de 90 personas.

Con un presupuesto ligeramente superior a 1,5 millones de euros anuales, ha producido ya más de 230 trabajos de investigación, la mayoría de ellos de alto impacto.

El centro Achúcarro está especializado en la investigación de las células gliales, que son el conjunto de “otras células”, distintas de las neuronas, que tenemos en el encéfalo, y que la investigación está permitiendo conocer cada vez mejor el papel tan fundamental que tienen para el funcionamiento normal o sano, y también en las enfermedades que asolan al cerebro.

Se estima que en las sociedades avanzadas como la nuestra, un tercio de toda la población, es decir, una de cada 3 personas tiene o desarrollará una enfermedad cerebral (demencias como el Alzheimer, o Parkinson, Esclerosis Múltiple, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Ictus, Epilepsia, por mencionar sólo algunas de las más presentes) a lo largo de su vida, de manera que la investigación en esta área cobra cada día una importancia mayor.