UNIVERSIDAD DE NAVARRA

– José Luis Ramírez, asesor del secretario general de la OEA, Luis Almagro, visitó la Universidad de Navarra

José Luis Ramírez, abogado, académico y asesor del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, visitó la Universidad de Navarra para impartir varias sesiones en el Grado de Relaciones Internacionales y en el Máster de Derechos Humanos. Ramírez habló de la crisis política y social que atraviesan distintos países de Latinoamérica como Chile, Ecuador, Bolivia, Colombia… Lamentó que buena parte de los problemas que han generado las protestas en la región no se hubieran diagnosticado a tiempo, lo que podría haber evitado llegar a los casos de violencia presentados. Unos problemas que, según Ramírez, “han estado presentes, en algunos casos, desde hace un buen tiempo” y que afectan en su mayoría a los sectores con menos ingresos y las clases medias.

El asesor del secretario general de la OEA defendió la legitimidad del Estado de defender la seguridad de sus ciudadanos y la institucionalidad, dentro del marco de la ley, pero afirmó que el uso de las fuerzas armadas debía ser siempre el último recurso para reprimir las protestas.

Por otra parte, Ramírez señaló el auge de los populismos como un problema a nivel mundial. Un problema del que no escapa Latinoamérica. “Los populismos pueden ser de izquierda o de derecha. Fujimori en Perú, Hugo Chávez en Venezuela, Daniel Ortega en Nicaragua, Evo Morales en Bolivia. Se presentan situaciones similares en gobiernos de derecha o de izquierda cuando algunos gobernantes mesiánicos se sienten con el derecho y la legitimidad de eternizarse en el poder. Las sociedades se cansan de ver cómo se violenta la institucionalidad y reaccionan frente a estas situaciones anómalas”, aseguró.

Ramírez defendió la necesidad de reformas constitucionales en Chile o la pronta convocatoria de elecciones en Bolivia. Habló también de Ecuador para señalar que las protestas y el vandalismo podrían haberse evitado si se hubieran negociado previamente las reformas económicas y su aplicación con la oposición. El asesor de la OEA advirtió además que este clima de inestabilidad no es ajeno a otros países como Venezuela, Nicaragua, Honduras, Guatemala o Haití.

“Los problemas de América Latina son complejos. Tenemos una gran deuda social que pagar. Si no se realiza el diagnóstico adecuado, si no se logra cerrar la brecha social y si no se satisfacen las necesidades esenciales, así como las demandas económicas y sociales de la población, siempre vamos a tener la posibilidad de que resurjan este tipo de situaciones. En medio de todo hay un ‘cáncer’, el de la corrupción, que es inherente a todas las sociedades. Es una asignatura inaplazable en la que todavía queda mucho por hacer por parte de los gobiernos de la región. No es fácil exigir a los ciudadanos sacrificios adicionales cuando sienten que una parte importante de lo que pagan como impuestos va a terminar en manos de políticos o empresarios sin escrúpulos”.