UNIVERSIDAD DE BURGOS

Un investigador de la Universidad de Burgos ha logrado una patente de invención para un novedoso sistema de captación de energía solar con el que es posible producir indistintamente frío y calor.

El dispositivo está formado por un elemento de captación solar y un elemento condensador – evaporador. El elemento de captación, a su vez, incorpora dos partes: un entramado hidráulico y un lecho adsorbente. La circulación de agua a través del primero proporciona agua caliente, que se puede destinar a calefacción, usos industriales, consumir como agua caliente sanitaria, etc. Por su parte, el lecho adsorbente, junto con el elemento condensador – evaporador, permite hacer funcionar un ciclo de refrigeración.

El dispositivo está concebido para funcionar de dos formas distintas: en modo de verano y en modo de invierno. En modo de verano la radiación solar alimenta el ciclo de producción de frío, permitiendo enfriar el agua contenida en un depósito anexo; al mismo tiempo se produce una cantidad de agua caliente que se almacena en otro. En modo de invierno la radiación solar sólo se invierte en generar calor, por ejemplo, agua caliente sanitaria en el segundo depósito más agua caliente para calefacción en el primero.

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UNIVERSIDAD DE JAÉN

El grupo de investigación Ingeniería Mecánica Energética (INGEMER) de la Universidad de Jaén, dirigido por el profesor de Ingeniería Mecánica y Minera José Manuel Palomar Carnicero, analiza el aprovechamiento de fuentes de energía renovables para la producción del frío usando máquinas de absorción, que acabaría con el elevado consumo eléctrico, y utilizando refrigerantes orgánicos, que evitarían la degradación de la capa de ozono, que producen las máquinas de compresión mecánica, de uso extendido.

El objetivo principal de esta investigación, financiada por el Plan de apoyo a la Investigación de la UJA, es la obtención óptima de frío a través de máquinas que no dañen la capa de ozono. La idea de realizar este estudio surge, según Manuel Palomar, porque los ciclos frigoríficos más extendidos, “que son los de compresión mecánica, emplean refrigerantes que degradan la capa de ozono estratosférico y, además, requieren un elevado consumo eléctrico, con el consecuente aumento de emisiones de CO2. Todos estos inconveniente se evitarían con el uso de máquinas de refrigeración por absorción, que utilizan refrigerantes orgánicos como el agua y el amoniaco y que no contribuyen al cambio climático”. Para hacer funcionar la máquina de absorción, estos científicos pretenden alimentar el sistema con energías renovables, placas solares y calderas de biomasa.

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